Julián de Velasco, III Premio Burgos y el Cid por su trayectoria y su contribución a la imagen del Cid
El ilustrador e infografista burgalés Julián de Velasco ha sido distinguido con el III Premio Burgos y el Cid, un reconocimiento promovido por el Ayuntamiento de Burgos, a través de la Sociedad de Desarrollo y Promoción (ProBurgos) que pone en valor su extensa trayectoria profesional y, especialmente, su trabajo en torno a la imagen y el legado del Campeador.
El galardón se entregó en el marco de la Semana Cidiana de Burgos, que este año ha reunido de nuevo numerosas propuestas culturales y divulgativas en torno a Rodrigo Díaz de Vivar.
Julián de Velasco cuenta con más de cuatro décadas de experiencia vinculada al periodismo gráfico y actualmente es responsable de Infografía de ABC. A lo largo de su carrera ha desarrollado numerosos trabajos relacionados con la figura del Cid y es autor de buena parte de los materiales que han definido la identidad visual del Camino del Cid durante las últimas dos décadas.
La imagen del Camino del Cid
La relación de Julián de Velasco con el Camino del Cid se remonta a 2004, durante los primeros años de andadura del Consorcio. Desde entonces, su trabajo ha sido determinante en la creación y consolidación de una identidad gráfica propia y reconocible, trasladada a folletos, publicaciones, mapas y numerosos materiales de promoción e información de la ruta.
Entre ellos ocupa un lugar especialmente significativo el salvoconducto del Camino del Cid y su colección de sellos, uno de los elementos más característicos y apreciados por los viajeros que recorren el itinerario.

En una entrevista realizada por la periodista Patricia Ansótegui para el Consorcio Camino del Cid, Julián de Velasco recordaba su vinculación con el proyecto y su especial interés por los temas relacionados con el Campeador. En aquella conversación señalaba precisamente los folletos del Camino del Cid como uno de los trabajos de los que se sentía más orgulloso y reivindicaba la curiosidad y el conocimiento como herramientas esenciales para abordar cualquier proyecto gráfico.

A través de sus ilustraciones, mapas, diseños e infografías, Velasco ha sabido trasladar a un lenguaje visual contemporáneo la esencia de un itinerario que atraviesa ocho provincias y cuatro comunidades autónomas y en el que conviven historia, patrimonio, paisaje y viaje.
Su aportación cobra especial relevancia en una ruta de estas características, donde la imagen gráfica desempeña un papel esencial para ordenar y hacer comprensible un territorio extenso y diverso. Durante más de veinte años, sus trabajos han acompañado al Camino del Cid y a los viajeros que lo recorren, contribuyendo a construir una imagen estrechamente asociada a la ruta.
Un reconocimiento vinculado al Cid y a Burgos
El Premio Burgos y el Cid, que alcanza este año su tercera edición, reconoce a personas cuya trayectoria o actividad contribuye a mantener vivo el legado del Campeador y su vinculación con Burgos. En esta ocasión, el Ayuntamiento ha querido distinguir a Julián de Velasco por una carrera profesional en la que el Cid ha ocupado un lugar destacado.
La entrega coincidió además con una jornada de la Semana Cidiana dedicada a la representación del Campeador a través de la ilustración y el cómic. El Fórum Evolución acogió la exposición "El Cid en el cómic: la imagen de un mito" y una mesa redonda en la que distintos autores burgaleses abordaron las múltiples formas en las que el personaje ha sido llevado a las viñetas a lo largo del tiempo.
El reconocimiento a Julián de Velasco se inscribe así en una programación que, junto a la dimensión histórica del Cid, ha querido poner el foco en su capacidad para seguir inspirando nuevas miradas desde la ilustración, el cómic y la creación contemporánea.
Desde el Consorcio Camino del Cid felicitamos a Julián de Velasco por este reconocimiento y, sobre todo, le agradecemos más de dos décadas de trabajo compartido. Su mirada forma ya parte de la identidad del Camino del Cid y acompaña a quienes recorren la ruta en mapas, publicaciones, ilustraciones y, muy especialmente, en el salvoconducto, uno de los elementos más reconocibles de la ruta y compañero de viaje de miles de personas que recorren cada año el itinerario.