Tomás Blázquez: "Hay que saber disfrutar de cada momento y saborear las cosas sencillas del viaje"

24-04-2020
Tomás Blázquez subiendo el Alto Rey, en la provincia de Guadalajara

Tomás Blázquez subiendo el Alto Rey, en la provincia de GuadalajaraTomás Blázquez subiendo el Alto Rey, en la provincia de Guadalajara

Patricia Ansótegui

Es un apasionado de la montaña. Ha ascendido muchas de España y de fuera de ella como el Aconcagua, el Kilimanjaro o el monte Elbrús. Tomás Blázquez, biólogo de 51 años, también se declara entusiasta de los viajes, la fotografía y la bicicleta de montaña, la combinación perfecta para recorrer el Camino del Cid. Hace prácticamente un año dedicó doce días de su tiempo a las rutas del Destierro y Tierras de Frontera y aunque sus deseos de volver al recorrido se han visto truncados por el Covid19, espera poder volver pronto. Fruto de sus viajes ha editado dos vídeos fantásticos que podrás disfrutar al finalizar la entrevista. 

- Hace prácticamente un año recorriste el Camino del Cid. ¿Qué te impulsó a realizar esta ruta?
Llevaba tiempo haciendo ciclismo de montaña y cicloturismo en salidas de uno o varios días, pero tenía ganas de hacer alguna ruta más larga, como el Camino de Santiago o la Vía de la Plata. Ya había descubierto el Camino del Cid por alguna de esas salidas de un día por Guadalajara y me decidí a investigar más a fondo en Internet. Descubrí vuestra web y me quedé impresionado de lo bien diseñada que estaba y de la inmensa cantidad de información que proporcionaba para realizarla, bien a pie, en bicicleta de montaña o de carretera o en vehículos a motor. No me gustan las grandes aglomeraciones de gente cuando viajo y pensé que sería una buena opción para descubrir muchas zonas de España poco conocidas por mí, huyendo de esa masificación que comentaba anteriormente.

- Recorriste los tramos del Destierro y Tierras de Frontera y este año tenías previsto continuar... 
Sí, tenía previsto retomar la siguiente etapa, Las Tres Taifas, en marzo de este año, pero debido a la pandemia del coronavirus mis planes se vieron frustrados, al menos de momento. Investigando la climatología de la zona que iba a recorrer en las primeras tres etapas vi que marzo era un mes propicio para hacer el recorrido, pues las precipitaciones eran bastante escasas (el barro puede ser un problema muy grave cuando vas pedaleando por pistas o senderos de tierra) y no me asustan las bajas temperaturas, pues practico montañismo desde hace muchos años y soporto mejor el frío que el calor sofocante de los meses veraniegos.


"Deseaba disfrutar del recorrido 
sin agobios, sin prisas
ni cronómetros"

- ¿Cuántos días dedicaste al recorrido?
12 días en total para las dos primeras etapas (6 días para El Destierro y otros 6 para la Tierras de Frontera) y uno más para regresar en tren de Calatayud a Madrid. Vivo en Madrid capital, por lo que el primer día me desplacé en tren hasta Burgos y aproveché la tarde para hacer la breve etapa prólogo de Vivar del Cid a Burgos. El resto de las etapas seguí fielmente vuestra propuesta de recorrido en la web del Consorcio Camino del Cid y el último día decidí solo hacer unos pocos kilómetros desde Ateca a Calatayud y visitar el yacimiento romano de Bilbilis y Calatayud. Fue una decisión determinada básicamente por el número de días libres de los que disponía, pero uno se puede plantear las etapas como quiera, con la duración que prefiera y dormir en multitud de alojamientos diferentes de otras localidades. También contaba con que deseaba disfrutar del recorrido sin agobios, sin prisas ni cronómetros.

- Durante el viaje realizaste numerosas fotografías, vídeos... y ahora has publicado dos, uno por cada ruta del Camino del Cid. Subrayas que lo haces sólo por afición ¿es así?
Me apasiona viajar, practicar montañismo, bicicleta de montaña y además soy un apasionado de la fotografía. Desde hace muchos años me llevo de recuerdo de mis viajes un montón de fotografías y vídeos que grabo para luego compartirlos con mi familia o mis amigos. Empecé a hacer películas caseras montando una mezcla de fotografías y vídeos y subiéndolos a mi canal de YouTube: era una buena forma de compartir esos viajes con mis amigos y mucha otra gente anónima. Para mí forma parte del viaje estar en mi casa a posteriori organizando, editando y montando esas fotografías y películas caseras. Por supuesto que lo hago por afición y que no busco ningún tipo de beneficio económico.

 "La historia, el arte , la arquitectura,
las gentes que pueblan las montañas,
forman también parte de mi viaje"


- Los vídeos son estupendos. Incorporan información práctica de enorme interés para aquellos que puedan estar interesados en recorrer el Camino del Cid pero también numerosos datos patrimoniales, artísticos, culturales... ¿te documentas de alguna forma?
Para mí estar documentado, antes de salir de casa con la mochila o la bicicleta, del lugar que vas a visitar o recorrer es parte imprescindible del viaje. Intento buscar sitios web fiables o de una calidad informativa rigurosa. Hay que emplear mucho tiempo buscando y muchas veces me puedo tirar muchas horas buceando en internet y leyendo PDFs bastante densos o releyendo viejos libros en casa. Puedes estar observando un paisaje en los Montes Aquilianos en León y no tener ni idea de que unas finas líneas entre los brezos son restos de canales romanos de decenas de kilómetros de longitud que llevaban agua a Las Médulas para la explotación aurífera, u observar montones de piedra que aparentemente son canchales, pero que en realidad son restos de minería romana de oro in situ de hace 2.000 años. Quiero decir con este ejemplo que a mucha gente que he conocido viajando en bici solo le preocupa el reto deportivo y se pierde muchas cosas interesantes que están delante de sus ojos y que son incapaces de ver o no les resulta interesante analizar.

Para mí la historia, el arte, el medio ambiente, la etnografía, la arquitectura religiosa o civil y las gentes que pueblan las montañas o los parajes que recorro en bicicleta de montaña forman también parte del entorno y de mi viaje. No me gusta recorrer lugares y no saber interpretar muchas cosas que se ponen delante de mis ojos por no haber mostrado un mínimo interés previo en ello. Para mí el montañismo o el ciclismo de montaña no son meras actividades deportivas o retos físicos de superación personal, sino que además son excusas para conocer más mi entorno de un modo más global y polifacético.

- Según nos comentas (y según podemos ver a través de los vídeos) los trabajos también pretenden ser una pequeña llamada de atención sobre la "España Vaciada". ¿Qué opinión tienes en este sentido?
España tiene una enorme cantidad de pueblos y aldeas con una población muy escasa. Algunos de esos pueblos están prácticamente despoblados y su población emigró hace décadas o aún hoy lo siguen haciendo a las grandes ciudades en busca de mejores servicios u oportunidades. Esta enorme dispersión rural probablemente es resultado de nuestra compleja orografía y de un modelo de población que tiene su explicación en pequeñas poblaciones surgidas en la Edad Media, en las que la posibilidad de desplazamientos largos era una quimera para la mayoría de la población (especialmente en un país tan montañoso como el nuestro) y esta tenía una economía de autosubsistencia basada en la agricultura y la ganadería.

La densidad de población en muchas provincias españolas es de las más bajas de Europa; la gente envejece y los pocos jóvenes que se quedan en los pueblos de la España Vaciada o se dedican a la ganadería, la agricultura o el turismo donde lo hay o se van a buscar trabajo a ciudades más grandes. La industria es un sector que apenas genera trabajo en estas pequeñas localidades, así que las posibilidades de empleo son escasas. El turismo rural ha supuesto un incentivo en las últimas décadas, pero creo que en España aún hay mucha burocracia, unos impuestos excesivos y muy pocas facilidades para montar negocios de este tipo o emprender en otro tipo de negocios basados en la agricultura o la ganadería. Aún hoy puede suponer un largo viaje en coche acudir al hospital más cercano desde muchos pueblos de Guadalajara, Soria o Teruel. O simplemente hacer la compra se convierte en una odisea si no dispones de un vehículo particular en pueblos en los que no hay tiendas ni supermercados y el pan lo trae una furgoneta.

La solución no es fácil, pero he pasado ya por muchos pueblos abandonados, con las casas cayéndose literalmente y sin ningún poblador ya recorriendo sus calles, y creo que muchas aldeas están condenadas a desaparecer. Quizás las administraciones deberían volcarse en apoyar más la agricultura y la ganadería extensiva en el medio rural, eliminando mucha burocracia y dando facilidades para la creación de cooperativas, el consumo local de corta distancia y la mejora en la calidad de productos agrícolas o ganaderos. Y también potenciando el turismo rural.

- ¿De qué forma crees que el Camino del Cid puede dinamizar algunos de los pueblos que has recorrido?
Incentivar el turismo rural es una de las pocas alternativas de asentar población que tienen muchos de los pueblos que recorre el Camino del Cid. En España empieza a haber una alternativa al turismo de sol y playa que durante generaciones ha sido la base de la economía en muchas zonas. Para ello hay que poner en valor los valores culturales, naturales, históricos, artísticos y de otra índole que suponen un gran atractivo para visitar los pueblos del interior de España y el Camino del Cid es una buena excusa para visitarlos.

Afortunadamente, cada vez más gente se anima a ver una iglesia románica en una aldea perdida o a atravesar lugares recónditos en bicicleta de montaña por simple placer, en vez de ir a tostarse al sol en una playa abarrotada. Pero son lugares que difícilmente se pueden conocer si no se promocionan. El Consorcio Camino del Cid está haciendo una buena labor en ese aspecto gracias a su estupenda página web y a su trabajo in situ con la señalética.

"Una de las razones por las que realicé
el Camino del Cid en BTT
fue por la excelente información
que proporciona la página web" 

- En tu viaje llevabas buena parte del material del Camino del Cid y la página web te la sabías (si me permites la expresión) prácticamente al dedillo. ¿Echaste de menos algún tipo de información, algún dato que te hubiera sido útil en el viaje?
Como he dicho, una de las razones por las que me planteé realizar el Camino del Cid en bicicleta de montaña fue por la excelente información que proporciona vuestra web: no solo los tracks para GPS y un montón de datos sobre los lugares y pueblos que atraviesa la ruta, sino también de alojamientos e in situ al comprobar la buena señalética para no extraviarte y los paneles aportando datos de interés de cada localidad por la que pasas. En muy pocas ocasiones me pasé de largo un desvío o tuve que echar mano del mapa para ver dónde me encontraba. Probablemente eché en falta que se hicieran pequeñas ampliaciones o desvíos de las rutas a lugares muy interesantes aunque no estén directamente relacionados con el Cid, conservando la misma señalización, como por ejemplo los yacimientos arqueológicos de Clunia Sulpicia, Arcóbriga o Bílbilis.

De las dos rutas que has recorrido ¿qué destacarías? ¿con qué te quedarías del viaje? ¿de la experiencia?
Al realizar estas dos etapas en marzo, la sensación de soledad a veces era abrumadora. Vi muy poca gente haciendo el trazado del Camino del Cid en bicicleta de montaña en esta época: solo un cicloturista que me crucé cerca de Santo Domingo de Silos. Sí vi varios ciclistas de montaña siguiendo parte del trazado del Camino del Cid para rutas de un día. Obviamente, al no ser periodo vacacional, muchos días no me encontraba más que con unos pocos lugareños atravesando muchos pueblos y a veces la poca gente de los pueblos estaba encerrada en casa al calor de la chimenea.

Estas dos primeras etapas son un viaje a la Edad Media, a un tiempo en que la península era territorio de frontera entre musulmanes y cristianos. Ello ha quedado reflejado en la arquitectura religiosa y queda patente al observar el arte románico de Burgos, Soria y Guadalajara (de origen cristiano) y compararlo con el mudéjar de Zaragoza (de influencia musulmana). Pero el paisaje también tiene gran protagonismo: pasas de las frías parameras a los densos sabinares o a las hoces calizas con los bosques de ribera y luego te pierdes en inmensas extensiones de cultivo de secano. Cada uno de ellos tiene su encanto.

"España atesora infinidad de maravillas
y el Camino del Cid es una buena
oportunidad para conocerlas" 

- Parece que tras la situación que estamos viviendo (Covid-19) todo apunta a una apuesta por el turismo nacional ¿animarías al recorrer el Camino del Cid? ¿darías algún consejo a los viajeros interesados?
Creo que debido a la crisis que estamos viviendo no es momento de plantearse viajes a lugares muy lejanos. España atesora infinidad de maravillas naturales, artísticas y culturales que merece la pena conocer y el Camino del Cid es una buena oportunidad para ello. Debemos comprender que las fronteras las construimos los hombres, pero que la Naturaleza no entiende de ellas. Ahora mismo observo en Madrid a los vencejos llegar desde África a pasar el verano en la Península Ibérica. Primero la emergencia climática nos avisó de que debemos ser más responsables y limitar en gran medida nuestra huella ecológica; ahora la emergencia sanitaria nos vuelve a recordar que debemos ser responsables con nuestros actos. Y viajar también es uno de ellos.

Mi consejo a los que quieran aventurarse en esta extraordinaria experiencia de seguir los pasos del Cid sería que se planteen este viaje relajadamente. A veces uno se pierde en la obsesión de ver el mayor número de cosas o en recorrer el mayor número de kilómetros en el menor tiempo posible. Hay que saber disfrutar de cada momento y saborear las cosas sencillas en un viaje, muchas veces inesperadas. El Camino del Cid es una ruta larga y apasionante que podemos plantearnos recorrer en unas vacaciones, pero también a lo largo de varios años dividiéndolo en etapas. No hay prisa. Yo espero hacerlo de esta última forma.

- Camino del Cid en BTT. Ruta del Destierro.
Autor: Tomás Blázquez


- Camino del Cid en BTT. Tierras de Frontera
Autor: Tomás Blázquez