Beniatjar (Valencia)


Llegan a Cullera y llegan aJátiva,

y aún más abajo, a Denia, la plaza;
junto al mar, la tierra de moros con dureza la trata.
ganaron Peña Cadiella, con sus salidas y entradas.
Versos 1160 y ss. CMC

El recorrido por el Anillo de la Taifa de Valencia, por Rótova, nos conduce hacia el quebrado Benicadell. En los términos municipales de Beniatjar y Otos se asienta la Peña Cadiella; este inexpugnable farallón, por su trascendental ubicación geográfica, fue elegido por el Cid para establecer su más importante fortaleza en Valencia: Peña Cadiella, clave en la defensa de su señorío frente a la amenaza almorávide.

En 1091 el Cid, para frenar el paso almorávide, decidió reconstruir un viejo castillo en Peñacadiella. se trataba de una fortaleza ubicada en el paraje de la Carbonera, en el límite de los términos municipales entre Otos y Beniatjar. Las impresionantes vistas expresan su antigua importancia estratégica. A finales de agosto de 1093 el Cid lanzó un ataque sobre Alzira, y a continuación se alojó en Peña Cadiella, y desde allí lanzó un ataque para saquear Villena. En enero de 1097 el Cid, consciente de la amenaza almorávide, pidió ayuda a Pedro I, quien se dirigió a Valencia en compañía de su hermano, el futuro Alfonso el Batallador. Los tres fueron a Peña Cadiella para aprovisionar esta importantísima plaza estratégica. Sin duda esta fortaleza, de la que solo quedan vestigios, fue una de las más importantes en la vida del Cid.

 

Qué ver y hacer en Beniatjar

A los pies de la verde Sierra de Benicadell, rodeado de un innumerable conjunto de bancales cultivados con olivos, el viajero del Camino del Cid disfrutará con la bonita estampa que ofrece esta población. Y es que Beniatjar se encuentra en el corazón de la sierra, formando parte de su agradecida umbría, donde a pocos metros de la población aparecen extensas masas de pinar bajo las agrestes peñas que se alzan por encima de los 1.100 m.   

Poblada ya desde la antigüedad como atestiguan las pinturas rupestres de las cuevas del Castellet o el yacimiento íbero del Alto de les Marjaletes; el origen de la población parece remontarse a una alquería árabe que tras la conquista de Jaime I, pasará a formar parte de la Corona de Aragón. 

El caserío se organiza en torno a una calle principal que asciende por la ladera de la sierra, en torno a la cual surgen callejones estrechos típicos del urbanismo morisco. El barranco de Benicadell discurre amenazante por un margen de la población, limitando su expansión, y ofreciendo una bonita estampa con sus edificios asomados a este. Sus edificios sencillos que apenas superan las dos alturas se encuentran  bien cuidados y engalanados con multitud de flores, ofreciendo una agradable sensación al visitante. La sencilla iglesia de la Encarnación levantada en 1689, se encuentra integrada entre las edificaciones de las que apenas destaca su pequeña torre campanario. 

En su entorno no debemos de dejar de visitar los restos del antiguo castillo del Cid en Peña Cadiera (recorrido señalizado) y, si queremos realizar una agradable caminata, ascender hasta la cima de Benicadell (1.104 m), donde disfrutar de unas espectaculares vistas de toda la comarca y de un monumental pozo nevero.

La ascensión a la peña permitirá al interesado en el mundo cidiano no sólo descubrir el amplio paisaje valenciano y alicantino, sino también comprobar la visión estratégica del Cid al elegir este punto como uno de sus "nidos de águila".

 

Información práctica

Rev.: JGG 26.06.19