Las buenas gentes de San Esteban

Mural alusivo al Cantar de mio Cid en San Esteban de Gormaz, Soria / ALC.

Según el Cantar, en el octavo día del destierro el Cid pasó por San Esteban sin entrar en la ciudad. Seis años después, para entonces el Cid ya había conquistado Valencia, sus hijas entraron más muertas que vivas, tras haber sido escarnecidas y abandonadas por sus maridos, los infantes de Carrión, en el robledal de Corpes.

En San Esteban pasaron varios días, recuperándose gracias al cuidado de sus gentes, al cabo de los cuales una hueste de 200 hombres al mando de Álvar Fáñez, Pedro Bermúdez y Martín Antolínez, acudió desde Valencia para recoger a las hijas del Cid y llevarlas con su padre.

Rev. ALC: 19.03.19