Valdearenas (Guadalajara)


Valdearenas se sitúa al oeste de la comarca natural de la Alcarria, en el tramo medio del río Badiel. Aunque históricamente siempre ha sido una de las localidades más pequeñas de la zona, su situación, en lo algo de un altozano junto al río, hace suponer que estuvo poblada desde antiguo. El pueblo, como otros tantos del entorno, se fundó en el siglo XII perteneciendo al alfoz de Hita hasta que en el año 1630 Felipe III le concedió el privilegio de villazgo, previo pago de 450 ducados.  

Qué ver y hacer en Valdearenas

Más que hablar del patrimonio que conserva Valdearenas, habría que hablar del que ha desaparecido. La picota instalada delante de las casas consistoriales en 1630, tras recibir el privilegio de villazgo, desapareció hace tiempo. Incluso en 1752 la propia Casa del Concejo se encontraban en ruinas, lo que obligaba a reunirse en la posada de la localidad.

En lo más alto del caserío se ven hoy las ruinas de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Era espaciosa y de sólida construcción de sillería y mampostería caliza. Su fachada meridional era del siglo XIII, con arcos de medio punto y tres arquivoltas planas. Hacia 1960 se intentó reforzar su estructura, pero su remodelación quedó incompleta desapareciendo, entre otros elementos, el artesonado mudéjar que la cubría. Hoy aún pueden localizarse restos de cornisas, claves de techumbres góticas, arcos torales, laudas sepulcrales, etc.

Además de las ruinas de su iglesia, Valdearenas posee una fuente del siglo XVIII con gran tazón tallado y ranurado. Un paseo por el núcleo urbano conducirá al visitante a la casona solariega de los Morterero, una construcción sencilla del siglo XVIII, y que ostenta en su fachada un escudo de mármol blanco con las armas de esta familia.

Según una tradición, en el término de Valdearenas existió un Monasterio de franciscanas en el pago llamado de "Teina", en la carretera de Hita. 

Información práctica

Rev. PAB:19.03.2020