Iván Patrao: “El Camino del Cid engancha”

14-12-2021
Iván y Cristina junto a las pequeñas Bea, Rocío y Noe

Iván y Cristina junto a las pequeñas Bea, Rocío y NoeIván y Cristina junto a las pequeñas Bea, Rocío y Noe
Patricia Ansótegui

Iván, Cristina, Bea (7 años), Rocío (5 años) y Noe (2 años) decidieron – desde el pasado mes de marzo – dedicar los fines de semana a recorrer un tramo del Camino del Cid. Esta familia valenciana, que confiesa “no ser demasiado deportista”, reconoce que con el Camino del Cid han encontrado la excusa “perfecta” para salir a caminar. Su experiencia la han plasmado en el vídeo “La Conquista de Valencia”, trabajo ganador de la categoría “Viaje” en la última edición del Concurso de Vídeos Camino del Cid.

- El pasado mes de marzo empezásteis a dedicar vuestros fines de semana a recorrer el Camino del Cid. Desde entonces ¿cuántos kilómetros habéis hecho?
Cada fin de semana avanzamos un poquito más, con las peques suelen ser unos 10 kilómetros cada día. Aún no hemos llegado a nuestro destino, así que todavía no hemos acabado. 

- ¿Cómo surgió la idea de recorrer la ruta?
Estábamos confinados dentro de la Comunidad Valenciana y alguien en casa dijo… ¿y si empezamos el camino hacia Burgos? Igual cuando lleguemos al límite de la Comunidad ya nos dejan salir. Al final decidimos fijar el destino un poco más cerca, en Gea de Albarracín (Teruel) ya que tenemos familia allí.  

- Lo hicisteis andando. Toda la familia, con vuestras hijas de siete, cinco y dos años de edad. ¿No se hizo dura al hacerlo con niñas tan pequeñas?
Bueno… la de 7 anda genial. La de 5 (que empezó el camino con 4 años realmente) es una campeona y se esfuerza mucho, se ha andado todos y cada uno de los kilómetros que llevamos. A la que le cuesta un poquito más es a nuestra tercera hija, de 2 añitos (en el vídeo sale justo en la última escena). No habla porque cuando hicimos el vídeo aún no sabía. Con ella sí es un poco más duro. Hace media ruta andando, la otra media en brazos. Pero merece la pena.

- ¿Qué recuerdo guardáis del recorrido?
Nunca olvidaremos cómo nos ha ayudado a conocer nuestro entorno más cercano. Hemos pasado por sitios preciosos muy cerca de nuestra casa que no conocíamos. El Camino ha sido nuestro guía en este descubrimiento.

- ¿Y qué sensaciones tienen las peques?
Su respuesta es que están alucinadas de la cantidad de animales que nos hemos cruzado, el vídeo es sólo una breve muestra de ello. Pero realmente no son del todo conscientes de lo que están consiguiendo: en los últimos 6 meses han andado más de 200km, dormido en campings, cobijos y en medio del monte, bañado en los ríos, trepado por montones de piedras, cruzado una comunidad autónoma entera a pie… los papis estamos muy orgullosos de ellas.

- ¿Hay algún momento o anécdota que recordéis especialmente?
Haciendo noche en un cobijo cerca de Mas de Noguera, al anochecer, tuvimos nuestro primer encuentro con cabras montesas. ¡Cerquísima! Estaba todo rodeado de niebla y fue mágico. Era un macho con una cornamenta impresionante.

- ¿Y algún lugar?
Más que un lugar, una etapa en concreto. Fue inolvidable. Dejamos el coche en Soneja, hicimos noche en Segorbe el viernes, el sábado en Navajas y el domingo volvimos en tren desde Jérica hasta el coche. Ese fue para nosotros “el lugar”. No sólo por el Camino, sino por todo lo que nos ofrecieron aquellos lugares.

- Salisteis de Valencia con el objetivo de llegar a Gea de Albarracín, en Teruel. ¿Pensáis retomar la ruta? 
Aún no hemos llegado a Gea, recientemente llegamos a Fuentes de Rubielos (segundo pueblo de Aragón). Ahora hemos parado, por el frío y porque los días son más cortos. Volveremos al Camino en primavera, nos quedan unos 2 meses de camino por delante.

- Ganasteis uno de los premios del Concurso de Vídeos. ¿De quién partió la idea de enviarlo al concurso?
Estuvimos todos de acuerdo en que sería genial participar.

- ¿Cómo supistéis que teníamos en marcha la convocatoria?
Gracias a las redes sociales.

¿Cómo recibisteis la noticia de que habíais ganado uno de los premios?
Vimos publicados los ganadores. No nos lo podíamos creer. ¡Qué ilusión!