Algemesí

De fundación árabe y topónimo incierto, la población de Algemesí fue poblada con cristianos nuevos tras la conquista cristiana en el siglo XIII. La primera cita de Algemesí aparece en el Llibre del Repartiment, en 1243. De hecho es su alquería musulmana la que aparece citada en dicho documento. Algemesí formó parte del municipio de Alzira hasta que, en 1473, obtuvo la independencia reservándose esta última la jurisdicción civil y criminal.

Ubicado en la extensa llanura litoral valenciana a una altitud inferior a 30 metros sobre el nivel del mar, todo el término de Algemesí es un impresionante vergel regado por las aguas de los ríos Magro y Júcar, o la Albufera. El viajero del Camino del Cid no quedará impasible al atravesar los interminables campos de naranjos, seducido por el aroma de su flor de azahar y la vistosidad de su fruto en el árbol. 

Al llegar a la población descubrimos una ciudad compacta a pesar del fuerte crecimiento de su población durante la segunda mitad del siglo XX, que forma junto a Alzira y Carcaixent una gran conurbanización con cerca de 95.000 habitantes.   

Los restos de ibéricos y romanos encontrados nos informan de la ocupación temprana de estos territorios, que tendrán cierto desarrollo vinculado a la presencia de la Vía Augusta. Tras la reconquista la pequeña alquería árabe irá creciendo con población cristiana, gracias a la puesta en marcha en el año 1258 de la Acequia Real del Júcar, verdadero patrimonio histórico que, durante más de 750 años, ha permitido el desarrollo de estas tierras con el cultivo de trigo y moreras inicialmente, sustituidos por el arroz y más recientemente naranjos. 

Pasear por las calles y plazas del centro de la población nos depara multitud de sorpresas que ponen de manifiesto el  sentir de sus habitantes, como los abundantes retablos cerámicos de sus calles, las numerosas ermitas urbanas, conventos o los monumentos dedicados a bailes y oficios. Si somos observadores disfrutaremos con edificios modernistas, arcadas, fachadas renacentistas, el eclecticismo de su ayuntamiento o la basílica de San Jaime Apóstol, declarada monumento histórico-artístico nacional. 

Abandonaremos Algemesí cruzando el río Magro por una pasarela que, por sus dimensiones, nos permite hacernos una idea de lo cambiante que puede resultar su caudal.   

Información práctica

Rev. (PAB) 12.05.2017