Carcaixent


La localidad de Carcaixent tiene su origen en una alquería musulmana. Durante el periodo de dominio árabe, se organizó el territorio y la población de manera dispersa en alquerías. Hay varias alquerías documentadas en el término que formaban un conjunto territorial conocido después con el nombre de Horta de Cent o Huerta de Carcaixent.

Qué ver y hacer

Carcaixent se encuentra en la comarca de la Ribera Alta valenciana, ocupando un territorio que se extiende por la margen derecha del río Júcar a lo largo de una extensa llanura tan sólo interrumpida por los suaves relieves de la Sierra de las Agujas y Corbera. El paisaje que domina la ciudad y que percibe el visitante del Camino del Cid, es un inmenso vergel de campos cultivados con naranjos. No resulta extraño por ello que hasta hace poco, la agricultura fuera la base de la economía de sus habitantes, ya que en Carcaixent todo parece pivotar en torno a la naranja. Fue precisamente aquí, cuando a finales del siglo XVIII se “domesticó” este árbol hasta entonces de carácter ornamental, consiguiendo variedades más dulces que supondrán el origen del cultivo del fruto tal y como hoy lo conocemos. Desde el siglo XIX el cultivo de la naranja va a transformar la economía y sociedad de la comarca, fomentando con ello el desarrollo de una industria paralela de transformación, embalaje y transporte. 

La localidad de Carcaixent tiene su origen en una alquería musulmana. Durante el periodo de dominio árabe, se organizó el territorio y la población de manera dispersa en alquerías. Hay varias alquerías documentadas en el término que formaban un conjunto territorial conocido después con el nombre de Horta de Cent o Huerta de Carcaixent. 

El rápido crecimiento de la población desde el siglo XIX transformó el urbanismo de Carcaixent, estructurándose a través de una sucesión de calles rectas que forman una retícula ordenada con edificios de no más de tres alturas. El casco antiguo conserva ciertas reminiscencias del entramado del núcleo medieval. En él encontramos los edificios de mayor simbolismo de la ciudad como el ayuntamiento, la iglesia de la Asunción, el monasterio del Corpus Christi, el almacén de la Ribera o numerosas casas modernistas.

En sus alrededores también encontraremos numerosos espacios naturales cubriendo las pequeñas sierras al oeste de la población con espesos pinares. En este entorno merece la pena descubrir el monasterio de Aguas Vivas, conjunto monumental levantado en el siglo XVI y en la actualidad transformado en alojamiento turístico, o  el espacio natural de la Fuente de la Parra. 

Merece una mención especial la ermita de San Roque de Ternils, un edificio gótico de los denominados iglesias de reconquista, que el visitante del Camino del Cid tendrá la oportunidad de visitar ya que se encuentra próxima al camino, a mitad de recorrido hasta La Pobla Llarga. Es el edificio más antiguo de Carcaixent y durante siglos fue la iglesia de la desaparecida población de Ternils.

Información práctica

Rev. (PAB) 26.05.2017