El Cid, ese viejo rockero

15-04-2013

Alberto Luque Cortina

Este es de los que no se retiran
de los escenarios ni después de muerto

Desde luego si a alguien se le puede aplicar aquello de "los viejos rockeros nunca mueren", ese es Rodrigo Díaz, más conocido en los "escenarios" como el Cid Campeador.

Sí, el Cid ganó una batalla después de muerto, pero no contra los almorávides como cuenta la leyenda, sino la batalla de su nombre, y aquí sigue, dando guerra, más de 900 años después de su muerte.

El Camino del Cid es una consecuencia más de esa batalla ganada. En nuestro caso, el Cid es la tarjeta de visita o la llave de entrada a una historia medieval más amplia, muy rica y a veces poco conocida.

Un tercio de los 370 pueblos del Camino del Cid
tienen menos de cien habitantes

Las distintas rutas del Camino del Cid discurren mayoritariamente por vastos espacios que fueron fronterizos en algún momento de la Edad Media. Muchos de ellos no han perdido ese carácter, o al menos así lo evocan sus paisajes, los restos de fortalezas, la estructura de sus calles y también, en muchos casos, su escasa población: un tercio de los 370 pueblos del Camino del Cid tienen menos de cien habitantes. Algunos de ellos conservan su presencia en la geografía estadística y burocrática de nuestro país gracias a la presencia de un solo habitante censado.

El Camino del Cid es, sobre todo, una ruta predominantemente rural y es, en consecuencia, una oportunidad para dar a conocer algunos pueblos o recursos que de otra manera no tendrían cabida en la promoción turística tradicional: nosotros los llamamos las caras B del Camino del Cid.

Caras B, bootleg series y rarities:
la esencia del Camino del Cid

Aunque la industria discográfica está en caída libre, nunca se ha escuchado tanta música como ahora. Se produce mucha música nueva pero también se retorna a los grandes clásicos, a los viejos rockeros, de los que se buscan caras B, grabaciones inéditas o poco conocidas, y grabaciones "piratas" que se oficializan (Bootleg series): en definitiva, rarezas (rarities). Para sorpresa de muchos, se han rescatado de las catacumbas sonoras algunas músicas fascinantes, verdaderos tesoros de la fonografía.

Siguiendo con la analogía, del Camino del Cid podría hacerse un riquísimo recopilatorio de grandes éxitos, que incluyera desde la Catedral de Burgos al Misteri de Elx pasando por el mudéjar aragonés, la villa de Morella o la fortaleza de Gormaz. Pero junto a estos grandes hits se encuentran un buen número de "caras B", lugares o recursos poco conocidos por el gran público y que permanecerán ocultos para el viajero apresurado. Estas "rarities" son la esencia del Camino del Cid; no aparecen en las grandes guías, pero a veces son de enorme, aunque desconocida, importancia; en muchas ocasiones pasan desapercibidas, pero su descubrimiento produce una gran satisfacción personal; en su mayor parte se trata de pequeñas sorpresas: iglesias o castillos que uno no esperaba encontrar, una anécdota curiosa, un árbol singular, una panorámica distinta...

Aquí está la esencia de este y de cualquier otro camino para los viajeros a los que les gusta escuchar el ruido de sus pasos por un camino o sentir la gravilla "explotando" bajo la rueda de su bici, para aquellos a los que, después de una larga marcha, no les importa beber en una de esas fuentes con el letrero "agua no potabilizada", para aquellos que piensan que un buen atardecer es un gran espectáculo y que disfrutan con el aire fresco del amanecer, para los que piensan que pararse a hablar con alguien no es una pérdida de tiempos; para aquellos, en resumen, que no han perdido su capacidad de sorpresa ante las pequeñas cosas y que encuentran su recompensa, recordando a Kavafis, en el viaje y no en el destino.

Camino del Cid, edición coleccionista

Solo para ellos hemos creado una nueva sección en Facebook (en realidad un álbum de fotos), que hemos llamado Camino del Cid, rarities. Y hemos querido estrenarlo con un pequeño pueblo burgalés que bien podría representar a tantos otros en el Camino : Cubillo del César, 17 habitantes censados, un puntito en el mapa pero para nosotros un lugar importante donde hemos podido disfrutar a lo grande con pequeños descubrimientos, como su iglesia. En esta sección de rarities incluiremos lugares como este, recursos poco conocidos, historias, curiosidades, y sobre todo muchas impresiones en ruta, en definitiva, todo aquello que compone la verdadera banda sonora del Camino del Cid.

Acompáñanos en Facebook y en Twitter