Muralla de Medinaceli

Ubicación:

Calle Hospital, 2. Medinaceli

Teléfono:

975 326 347 - Oficina de Turismo

Recinto amurallado que, desde tiempos romanos, protegió la ciudad y recorre los límites del cerro sobre el que se asienta Medinaceli. Se conservan numerosos tramos dispersos y son más reconocibles desde el exterior (desde la propia carretera de acceso o el camino que circunda el pueblo) que desde el interior. Por su situación estratégica junto a la calzada que unía Zaragoza con Toledo, los romanos utilizaron este emplazamiento primero como campamento y luego como núcleo urbano. Es complicado fechar los restos que se aprecian en la actualidad pues las murallas se enriquecieron de las aportaciones de los habitantes durante más de diez siglos, desde romanos hasta árabes pasando por los cristianos que llegaron tras la Reconquista. Aparte del arco romano que fue reaprovechado como parte de la muralla y acceso sólo se conserva una puerta, la llamada "árabe". La muralla de Medinaceli llegó a medir 2.400 metros de longitud y grosores que van desde los 1,40 a los 1,80 metros. 

A pesar de su nombre, la puerta árabe no fue hecha por manos musulmanas: Sus cimientos son romanos y en lugar del arco apuntado de tipo gótico mudéjar,  que hoy vemos, pudo existir uno de medio punto o de herradura. La puerta también es conocida como la del Mercado, ya que era uno de los accesos más frecuentados a la villa, y junto a ella se instalaban y exponían sus géneros los comerciantes.  El reducido tamaño de su vano se debe a razones defensivas. Las puertas de las murallas eran las partes más vulnerables y cuanto menor era su vano más fácil era su defensa.

Visita: Libre.

Rev. PAB: 09.08.17