El paso de Navapalos

Según el Cantar, el Cid cruzó el Duero por Navapalos el octavo día del destierro, y acampó muy cerca para pasar la noche. Allí se le unieron nuevos hombres y en sueños se le apareció el arcángel Gabriel, quien le auguró éxito en sus empresas. Los cauces de los ríos varían con el tiempo y no sabemos con seguridad por dónde lo vadeó el Cid, así que hoy lo hacemos por el único lugar posible a día de hoy: el puente que conecta con la aldea de Navapalos.