Duermen entre Ariza y Cetina

Según el Cantar de mío Cid, en la jornada número 15 del destierro, el Cid y los suyos durmieron en un paraje no identificado entre Ariza y Cetina. Ante su presencia armada, los habitantes de ambas localidades le entregaron diversos tributos.

No sabemos a qué paraje se refería el poeta que escribió el Cantar. Lo cierto es que su autor conocía muy bien la zona y probablemente pensaba en un sitio concreto. Nosotros, de forma simbólica, lo hemos situado a medio camino, junto al Barranco del Moro.