Castillo de Morella

Ubicación:

Plaça Sant Francesc, s/n. Morella

Teléfono:

964 173 032 - Oficina de Turismo

Se trata de una fortaleza típica de nido de águila, adaptada al terreno irregular y con una panorámica casi perfecta sobre la comarca de Els Ports y la propia ciudad de Morella. Fue fortaleza islámica hasta que Blasco de Alagón la conquistó para el reino de Aragón en 1232. El castillo actual se levanta sobre cimientos de fortalezas anteriores construidas por íberos, romanos, godos y árabes; es decir, la mayoría de los muros que se aprecian en la actualidad son obra del siglo XIII y posteriores, como la Puerta de San Miguel, fechada en 1360, o las prisiones, del siglo XV. Las murallas de la ciudad son del siglo XIV y forman un perímetro de 2.500 metros de longitud y 9 de alto, cuentan con 14 torres y 6 puertas de acceso, entre las que destaca la de San Pedro (gótica), la de San Mateo (con un Cristo románico) o la de San Miguel, flanqueada por dos torreones octogonales. 

Una de las razones por las que ha llegado en tan buen estado a nuestros días es, aparte de las restauraciones, una importancia estratégica que lo ha mantenido en uso hasta, prácticamente, el siglo pasado, salvándolo del olvido. Aun así, en la Guerra de la Independencia y las guerras carlistas, el fuerte perdió partes fundamentales de algunas de sus estructuras más antiguas como la torre Celoquia que señoreaba su estructura. 

El castillo se divide en tres niveles bien diferenciados. En la parte inferior del peñón distinguimos el primero de ellos, formado por la entrada y el Palacio del Gobernador. En el segundo, los emplazamientos para las baterías de artillería y, en el tercero, el castillo.

Por lo que se refiere al Cid, en el año 1083, a las órdenes del rey de Zaragoza Al Mutamin, Rodrigo recibió la orden de hostigar el territorio del actual Maestrazgo, por entonces bajo poder del rey de la taifa de Lérida, Al Hayib, hermano de Al Mutamin. El Cid provocó grandes daños en las montañas de Morella, cuyo castillo atacó, llegando hasta sus puertas. Entonces, por encargo de Al Mutamin, reedificó durante 1083 y 1084 un castillo próximo a Morella, en Alolala, que muchos identifican con Olocau del Rey, y otros con La Pobleta d`Alcolea, al norte de Morella, en la misma frontera aragonesa. El Cid volvería a la comarca morellana para abastecerse a finales de 1089 o principios de 1090, y por allí permaneció hasta la batalla del pinar de Tévar (en junio 1090). Aún regresaría una vez más a la zona en la segunda mitad de 1092.

Visita: Con entrada, consultar precios y horarios en la Oficina de Turismo de Morella.

Rev. ALC: 11.09.17

Rev. PAB: 16.08.17