La Defensa del Sur

Valencia - Alicante
Recorrido:Desde Valencia (Valencia) hasta Orihuela (Alicante)
Jornadas:4 días
248.72KM
Cabecera mapa Cicloturista Defensa del Sur
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Cicloturismo de carretera por La Defensa del Sur: un recorrido histórico y literario por la línea defensiva del interior

 

  • Recorrido: Desde Valencia hasta Orihuela (Alicante).
  • Provincias: Valencia y Alicante.
  • Kilómetros: 250 km aprox.
  • Jornadas recomendadas: 4 días (60 km / día aprox.)
  • Dificultad: Media-baja

 

 Qué información sobre esta ruta puedes descargarte en esta página  

Recuerda que en las Oficinas de Turismo del Camino del Cid podrás obtener de forma gratuita más información sobre cada ruta: incluyendo los folletos y el salvoconducto.

 

Argumento: tras las huellas del Cid

En este recorrido por La Defensa del Sur, y a diferencia de los anteriores, la historia prevalece sobre la literatura. El poeta que escribió el Cantar no encontró una potente trama argumental al unir en uno solo los dos destierros a los que, históricamente, Alfonso VI condenó al Cid: el primero, en Castilla, en 1081, y el segundo, mucho más duro y determinante, estando el Cid en Alicante, en 1088. Esta ruta recupera ese episodio histórico y algunos otros que tienen que ver con la defensa del peligro almorávide que venía del Sur.

Qué grande es la alegría que corre por el lugar / cuando mio Cid ganó Valencia y entró en la ciudad / Los que iban a pie caballeros se hacen / el oro y la plata, ¿quién os lo podría contar? La conquista de Valencia por el Cid supuso la culminación de un sueño pero fue también origen de muchas preocupaciones surgidas ante la necesidad de defender la ciudad, que resistiría el empuje almorávide hasta 1102, año en que Jimena -el Cid había muerto tres años antes- abandona la ciudad.

Siempre según el Cantar, el Cid logra entrar en Valencia tras un largo asedio. El rey de Sevilla intenta recuperarla pero es derrotado en batalla campal en la huerta de Valencia. Y así, el Cid recibe el perdón de Alfonso VI; su mujer e hijas viajan a Valencia y el Cid las muestra sus dominios desde la torre del alcázar. Posteriormente el rey almorávide Yussuf acude con 50.000 hombres, que son igualmente vencidos. Tras esta victoria el Cid casa en Valencia a sus hijas con los infantes de Carrión. Dos años después, el rey Búcar asedia Valencia con 50.000 tiendas; derrotado, es muerto por el Cid, quien se apodera de su espada, Tizona, valorada en 1.000 marcos de oro. Finalmente, recuperada su honra y reconocido como gran señor, el Cid muere en Valencia.

Esto es lo que narra el Cantar, pero la historia es diferente. En general, buena parte de las localidades al sur de Valencia tomaron partido por el pujante bando almorávide, cuyo cuartel general se hallaba en Murcia. Históricamente, durante el cerco a Valencia, un ejército almorávide acampó en Almussafes pero tuvo que retirarse tras una potente riada. En 1093 el Cid lanzó un ataque contra la ciudad de Alzira, que se resistía a apoyarle, ordenando recoger la mies de sus territorios para llevarla a su cuartel general en El Puig, y en 1097 un contingente de hombres del Cid fue derrotado en Alzira por una expedición almorávide.

 La misma Xàtiva, que inicialmente se doblegó ante el poder del Cid, rindiéndole tributo, en los últimos años de vida de Rodrigo se convirtió en la punta de lanza de la ofensiva almorávide contra Valencia. El propio Cantar de mío Cid nos cuenta que allí se refugió el rey musulmán de Sevilla, huyendo de Rodrigo

 El segundo núcleo argumental de este recorrido es histórico, y comienza a 25 km de Xàtiva, en Ontinyent. En noviembre de 1088 el Cid se trasladó desde Xàtiva hasta Ontinyent con el fin de esperar allí al rey Alfonso VI, que se acercaba para socorrer Aledo. El rey pidió a Rodrigo que esperara en Villena, pero este prefirió quedarse en Ontinyent porque así se aseguraba los víveres para sus hombres. El encuentro entre ambas fuerzas nunca se produjo, y el Cid acampó en Elche donde pasó las Navidades. Allí supo que Alfonso VI había vuelto a desterrarle y le había declarado traidor. En medio de territorio enemigo decidió no servir más a ningún señor y actuar por su cuenta y riesgo.

 La ruta termina en Orihuela. La relación con Orihuela se remonta al año 1090: tras derrotar al conde catalán Berenguer Ramón II en la batalla de Tévar, el Cid estableció un amplio protectorado sobre los reinos islámicos de Al Hayib, que incluían los territorios de Lérida, Tortosa y Denia. En 1091, según Ben Alcama, este protectorado se extendía desde Tortosa hasta Orihuela.

 

El viaje: qué vas a encontrar

 La Defensa del Sur ofrece fuerte contrastes: desde tramos muy urbanizados donde prevalecen los caminos agrícolas y vías verdes de asfalto a los senderos en las zonas más montañosas. Tras abandonar Valencia y sus alrededores el viajero se topará con dos de los grandes iconos de este territorio: La Albufera y la huerta valenciana.

La Albufera es una laguna costera de escasa profundidad -un metro de media- rodeada de arrozales y cerrada al mar por una barra de arena creada por las corrientes marinas. Viene siendo explotada por el hombre desde la Antigüedad y hoy es la casa de un buen número de especies animales y vegetales: desde aves acuáticas a peces en peligro de extinción, como el fartet y el samarugo.

El segundo "encontronazo" es la huerta valenciana: un hecho económico, social y natural sin precedentes que hunde sus raíces en la historia. La huerta y los jardines valencianos, tan valorados por los árabes, fueron cantados en el siglo XI por el poeta Ibn Jafaya, natural de Alzira. Las murallas de Alzira, de origen islámico, nos evocan ese recuerdo. Alzira es una de las ocho poblaciones declaradas conjunto histórico y / o artístico en este recorrido. La siguiente es Xàtiva, que cuenta con un envidiable patrimonio histórico-artístico encabezado por su castillo, cuya estampa es una de las más impresionantes del Camino del Cid.

Desde Ontinyent iniciamos el ascenso a Bocairent. El ascenso se hace por 9 km de carretera entre espectaculares cortados: aunque esta carretera es frecuentada por ciclistas carece de arcén en un muchos tramos y el tráfico es alto, lo que nos exige extremar las precauciones. Antes de iniciar la ascensión tómatelo con calma y si el tiempo te acompaño date un baño natural en el Pou Clar. La recompensa final, Bocairent, no te defraudará.

El Camino del Cid entra en la provincia de Alicante por Banyeres de Mariola. Su castillo es el primero de una línea defensiva de origen almohade que continúa por Biar, Villena, Sax, y Petrer hasta llegar a Elche, con un muy importante patrimonio de origen medieval entre el cual destaca su Palmeral, declarado Patrimonio de la Humanidad. Desde Elche continuamos descendiendo hasta el Bajo Vinalopó. La aridez del paisaje contrasta con los fértiles campos cultivados y la presencia generalizada de palmerales: un territorio densamente poblado que finaliza simbólicamente en el extremo sur del ámbito de influencia del Cid: la monumental Orihuela.

 

La buena mesa del Cid

Aunque el arroz es la seña de identidad de la cocina valenciana con sus distintas variedades y múltiples preparaciones (paella, a banda, meloso, negro, al horno, en postres...) estamos en un territorio de gran intensidad y diversidad gastronómica. La reputación de la huerta valenciana, por ejemplo, se remonta a la época islámica, y de allí surgen una extensa lista de platos, algunos sabrosísimos, como la pericana. Y lo mismo puede decirse del pescado fresco, de costa: al fin y al cabo estamos en el Mediterráneo.

Además, el viajero tendrá la oportunidad de acercarse a una gastronomía distinta, muy apegada a la tierra, como los “guisos de los marjales” con la anguila como protagonista o el puchero valenciano que, a diferencia de los cocidos y ollas castellanas, es más ligero, con menos grasa. El interior y la montaña de Alicante es lugar para un plato de tradición pastoril que bien preparado resulta exquisito: el gazpacho, que se hace con torta de harina y carne, generalmente liebre, perdiz, etc., especiado con hierbas de la zona.

En cuanto a dulces y postres, y sin obviar cítricos y horchatas, recuerda que estás en la tierra del turrón. El alicantino es mundialmente conocido, pero lo cierto es que tanto en Valencia como en Alicante se producen exquisitos turrones artesanales con la almendra como principal ingrediente.

 

Carreteras singulares

La denominación "Carreteras Singulares" del Camino del Cid sirve para designar aquellos tramos de carretera con una especial significación cicloturista, paisajística, histórica o artística. En esta ruta puedes la siguiente Carretera Singulare:

CV 81 entre Ontinyent y Bocairent (7 km). Valencia

Esta carretera une dos poblaciones singulares del Camino del Cid en la provincia de Valencia, ambas con importantes conjuntos histórico-artísticos: Ontinyent y Bocairent, y lo hace tras abandonar una zona natural de baños por una carretera siempre en ascenso que atraviesa la Sierra de Mariola, un valioso y rico ecosistema donde abundan los bosques mixtos de quejigo. Esta carretera es diferente a las demás: su perfil, siempre en ascenso, es pronunciado y exigente, sobre todo si llevas alforjas; además tiene mucho tráfico, y aunque el firme es bueno el arcén desaparece en algunos tramos. A pesar de todo, es curiosamente una carretera frecuentada por ciclistas. ¡Recupera fuerzas antes de iniciar el ascenso y hazlo con precaución!

 

 Señalización y estado del Camino
  • En la provincia de Alicante, las carreteras están señalizadas en cruces y puntos estratégicos. 
Consejos y recomendaciones
  • En esta ruta vas encontrarte con tramos con tráfico muy bajo, y otros con un tráfico alto. Extrema la precaución: la confianza provoca despistes que pueden salir caros. Te recomendamos viajar con un retrovisor de bici: son desmontables y, en general, de mucha utilidad. 
  • Longitud de las etapas: lo ideal es que cada uno defina sus etapas de acuerdo a sus fuerzas y aficiones personales: hay quien prima el aspecto deportivo, la dimensión cultural del viaje o el simple placer sensitivo de disfrutar con lentitud de paisajes y situaciones. Las etapas que planteamos son una mezcla de todo esto, y están pensadas para que un ciclista medio en condiciones climatológicas estables pueda disfrutar con calma del itinerario, pero al final eres tú quien marca el ritmo.
  • Víveres y repuestos. En tus alforjas no puede faltar algo de comida, crema para el sol, el depósito de agua lleno y sobre todo repuestos: no olvides llevar un kit de reparación en ruta: cuanto más completo sea más tranquilo viajarás. Si llevas móvil, no olvides salir con la batería a tope.
  • Reserva con antelación tu alojamiento. Reserva tu alojamiento en el fin de etapa con antelación, y si cambias de final comprueba que hay alojamiento o punto de acogida en ese punto.
  • No olvides el casco: legalmente es obligatorio para los adultos en todos los tramos de carretera fuera de la ciudad y para los menores de 16 años es obligatorio en todo momento. 
  • Consigue tu salvoconducto. El salvoconducto es un "pasaporte" personalizado que puedes sellar en muchas localidades del Camino del Cid. Con él puedes obtener descuentos mínimos de un 10 % en más de 200 alojamientos y beneficiarte de ofertas promocionales. Es gratuito y se solicita en cualquiera de las más de 70 oficinas de turismo de la ruta o en el Consorcio Camino del Cid.
  • Tu guía literaria. Parece un peso innecesario, pero para muchos es una guía imprescindible: no olvides llevar un Cantar de mío Cid; podrás recrear in situ algunos de sus pasajes. ¡Es preferible que utilices una edición modernizada!

 Rev. JGG 11.5.2017

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