Torrelara

Situada en la ladera de un otero, sobre el que se alza la iglesia de San Millán, durante la Alta Edad Media debió de estar vinculada al alfoz de Lara, formando parte del sistema de vigilancia condal, cuyo eje era el castillo de Lara, merced a una torre vigía, de la que hoy no queda nada, y sobre la que posiblemente se asentó la torre de la iglesia actual. Ya en el siglo XIII aparece bajo la jurisdicción del Monasterio de Las Huelgas.

Torrelara se encuentra en las estribaciones de la Sierra de la Demanda. La localidad crece en la ladera de dos oteros contiguos separados por un arroyo. El pueblo tiene el candor de los pequeños pueblos castellanos: calles silenciosas; casas de piedra individuales o agrupadas en pequeñas manzanas, construidas en mampostería; y aquí y allá huertos reducidos, y algunas eras y tenadas. Como es habitual, una iglesia lo preside todo: en este caso se trata  de la iglesia de San Millán, un templo tardogótico que guarda en su interior una pila románica. La iglesia se halla situada sobre uno de los dos oteros, ofreciendo desde la carretera comarcal que viene de Revilla del Campo una estampa muy sugerente, casi bucólica.

Información práctica

Rev.  ALC : 19.07.17