Tornos

Qué ver y hacer

Tornos es un bonito pueblo situado junto a la Laguna de Gallocanta a poco más de 1.000 m de altitud, en la provincia de Teruel. El caserío se instala entre dos pequeños cerros, en un paso natural al valle del Jiloca desde la cuenca de la laguna. El paisaje que rodea a la población es eminentemente agrícola, con extensos campos de cereal y girasoles que, tras largos años de disputa con la laguna parece que han llegado a un equilibrio razonable que garantiza la supervivencia de ambos ecosistemas. Sobre los pequeños cerros sin cultivar aparecen pequeñas manchas de matorral y monte bajo, que poco a poco se van cubriendo de carrascas. En la lejanía, sobre las pequeñas ondulaciones que cierran la depresión al valle del Jiloca por el oeste, se intuyen grandes extensiones de bosque de pinares, encinares y robledales. 

La Laguna de Gallocanta es durante todo el año un magnífico espacio para la contemplación de la naturaleza, con varios senderos acondicionados, observatorios de aves y un interesante centro de interpretación en los alrededores de Tornos (carretera a Bello). Pero sin duda, el verdadero espectáculo sucede a finales de octubre y principios de marzo, momento en el que miles de grullas ruidosas se refugian en las tranquilas aguas de la laguna, durante su largo viaje migratorio.

En los alredores de la población se localizan varios yacimientos de época íbera y romana, que atestiguan su ocupación desde antiguo. El castillo que corona el pequeño cerro de enfrente de la población, y desde el que se obtienen unas espectaculares vistas de la laguna, jugó un papel importante durante la reconquista y las guerras con Castilla, ya que formó parte de la primera línea defensiva.   

El caserío de Tornos se articula en torno a la iglesia de San Salvador, un edificio de finales del siglo XVI construido en mampostería con una bonita torre levantada posteriormente. A sus puertas, en la plaza del Ayuntamiento encontramos un bello peirón dedicado a San Antón.

Información práctica

Rev. (PAB) 19.07.2017