Sigüenza


Tras la conquista árabe los musulmanes construyeron, en lo alto del peñón que domina la desembocadura del arroyo Vadillo en el Henares, una fortaleza militar fronteriza (hisn). Esta fortaleza creció en importancia a partir del siglo X, cuando el avance cristiano y sus algaras sobre la zona exigió reforzar los puestos de la Marca Media, como lo eran también los isb de Hita, Jadraque y Atienza. No existe constancia de que el Cid estuviera en Sigüenza. En 1121 se restauró el obispado de Sigüenza aunque todavía estaba en poder de los musulmanes. En diciembre de 1123 un ejército enviado por Urraca, reina de León y de Castilla, comenzó el asedio de Sigüenza, que caería en enero de 1124. Fue nombrado obispo el francés Bernardo de Agen.  En el primer día de febrero Urraca otorgó un diploma a su obispo en la que asignaba las plazas de  Atienza y Medinaceli al obispo Bernardo. El 1 de febrero de 1124 se iniciaron las obras de su catedral.

Qué ver y hacer

Sigüenza, conjunto histórico artístico, ofrece numerosas posibilidades al visitante. Su castillo, hoy Parador Nacional, está construido sobre una antigua alcazaba árabe del siglo VIII. La construcción de este castillo data del primer cuarto del siglo XII, si bien sufrió profundas remodelaciones entre los siglos XIV-XVI. Popularmente es denominado Castillo de los obispos, ya que durante siglos sirvió de sede episcopal.

La catedral de Sigüenza, iniciada en el primer cuarto del siglo XII, es visita imprescindible. En una de sus capillas alberga al Doncel de Sigüenza, el sepulcro de Martín Vázquez de Arce, caballero muerto en 1486 durante la guerra de Granada. La sepultura es, por su original composición, su ejecución minuciosa y su ingrávida belleza, uno de los grandes hitos de la escultura gótica. En la misma catedral se halla la Sacristía de las Cabezas con cientos de rostros tallados por Alonso de Covarrubias representativos de la multiforme sociedad medieval.

Pero estas son sólo dos de las sorpresas que deparará esta ciudad al visitante que recorra su muy atractivo casco histórico, y entre las que cabe destacar las iglesias románicas de San Vicente Mártir (XII-XIII) y Santiago (XII), la Casa del Doncel (XV-XVI) sus placitas y calles, sus portales y murallas.

Además, Sigüenza se encuentra dentro del Espacio Natural del Barranco del río Dulce, un cañón fluvial calizo con bosques de ribera donde anidan el buitre común, el alimoche, el águila real, el águila perdicera, y también la nutria y el desmán ibérico. Se trata de un paraje natural muy atractivo, apto para ser recorrido por pequeños senderos. Recuerda que puedes recorrer parcialmente este espacio natural siguiendo la ruta senderista del Camino del Cid desde Aragosa hasta Sigüenza, pasando por la Cabrera y Pelegrina (unos 20 km).

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016