Santo Domingo de Silos


La historia de Silos es la historia de Castilla: aunque Almanzor, a finales del siglo X, provocó grandes destrozos, tuvo un enorme esplendor entre los siglos XI-XIII, gracias a su impulsor Santo Domingo quien, alrededor del año 1000, reedificó el monasterio, convirtiéndose en un gran centro espiritual, cultural y artí­stico. El Monasterio de Santo Domingo de Silos está ligado a la historia del Cid, ya que en vida Rodrigo y su esposa Jimena donaron algunas de sus heredades al Monasterio, cuyo claustro, en el año 1081, año en que el Cid fue desterrado, aún se estaba construyendo.

Qué ver y hacer

Silos es una pequeña localidad castellana con numerosos servicios turí­sticos, y constituye un buen sitio para descansar y comer una de sus especialidades gastronómicas: el cabrito asado. Casi todo el pueblo gravita alrededor del monasterio, en el que puedan visitarse algunas de sus espacios más importantes, como el claustro o su museo de arte religioso.

Muy cerca de Santo Domingo de Silos, a pocos kilómetros por la carretera en dirección a Hinojar de Cervera, está el paraje natural conocido como La Yecla, una profunda y estrecha garganta excavada en la caliza por la que el visitante puede adentrarse a través de una serie de pasarelas colgantes que alternan las marmitas de gigante y las cascadas.

Además, no puedes perderte...

No puedes irte de Silos sin visitar su excepcional claustro románico, en uno de cuyos capiteles puede verse una mesnada medieval que refleja con bastante precisión las vestiduras para la guerra en tiempos del Cid.

Los servicios religiosos de los monjes ofrecen la posibilidad de escuchar a los viajeros el canto gregoriano, canto de origen medieval de sentida espiritualidad que, de un modo involuntario, llevó a los monjes a adquirir fama mundial durante los años ochenta.

Información práctica

Rev. (PAB) 06.07.2016