Ribesalbes

Ribesalbes fue una alquería musulmana. En 1235 el rey Jaime I entregó estas tierras a Guillermo de Pau para que las poblara.

La localidad se encuentra en un entorno natural muy atractivo, en un meandro pronunciado del río Mijares, entre cerros, a 30 km de Castellón. Gran parte de su término se halla poblado de grandes extensiones de pinos y encinas.

Ribesalbes es conocida por su cerámica y por sus yacimientos paleontológicos: entre estos, destaca el de La Rinconada, famoso por sus importantes restos de flora y fauna del Mioceno. Por lo que se refiere a la cerámica, esta recoge una larga tradición árabe. En el siglo XVIII, debido a la excelente calidad de su arcilla,  se instaló una fábrica de loza que sería el origen contemporáneo de la industria ceramista actual, caracterizada por su rica policromía y sus decoraciones florales. En 1850 existían 12 fábricas de loza y cuatro tahomas de barniz, y en el siglo XX se produjo la industrialización del municipio.

El paseo por Ribesalbes nos lleva a la parte antigua de la localidad, donde se encuentra la iglesia neoclásica de San Cristóbal (siglo XVIII) y la Casa Baronía, un austero edificio señorial que acoge un Museo Cerámico y Paleontológico. Este museo alberga toda clase de cerámicas y una amplia colección de minerales y fósiles procedentes de diferentes partes del mundo, y por supuesto del yacimiento La Rinconada. Desde el casco antiguo podemos subir a la Ermita del Calvario, desde donde puede contemplarse una interesante vista.

 Al viajero que quiera conocer más sobre Ribesalbes le proponemos dos interesantes paseos. El primero tiene que ver con la industria ceramista. En las afueras, siguiendo itinerarios señalizados, pueden visitarse algunos hornos tradicionales, llamados "morunos", y otras instalaciones, que abarcan un amplio espectro de datación (hasta finales del siglo XX). En todo caso Ribesalbes es una población con abundante patrimonio industrial: las minas de esquistos y las canteras son otros dos buenos ejemplos.

Camino del Embalse de Sitjar, el viajero puede acercarse al Mirador de Miramar, donde se  contemplan buenas vistas de la localidad y del río Mijares, en uno de cuyos rincones, en la partida de Calicanto, los ribesalbenses suelen disfrutar del baño en verano.

Información práctica

Rev. ALC:  22.11.17