Portell de Morella (Castellón)


No existen muchos datos sobre el Maestrazgo en la primera época islámica. El Maestrazgo es una amplia zona montañosa compartida por las provincias de Teruel y Castellón, su climatología extrema no propició el asentamiento de grandes grupos humanos, por lo que las poblaciones debían de ser reducidas y dedicadas al pastoreo y la economía de subsistencia. Durante el siglo XI, una de las presencias históricas más significativas fue la de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, quien realizó varias incursiones por la zona de Morella en defensa de los intereses territoriales de la taifa de Zaragoza contra las ambiciones de la taifa de Lérida y el condado de Barcelona, y posteriormente en beneficio propio. No se tienen noticias de Portell en este periodo, siendo a finales del siglo XI un punto impreciso posiblemente dentro de la taifa de Lérida.

Para algunos historiadores, la primera presencia documental de Portell se remonta al siglo XII: en 1157 el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, quien también regía el reino de Aragón, concedió la carta puebla a Alcañiz; en dicho documento cita Portell al referenciar los accidentes geográficos que delimitan el territorio de Alcañiz: "...y según se va al Portell, a la Alberca, Avinsolana, Vallibona y Benifazá, hasta llegar al punto de Traseras".

En 1233, el caballero aragonés Blasco de Alagón conquistó Morella y otorgó una carta puebla en la que incluye a Portell dentro del término morellano. En 1234 Jaime I donó Portell y otras aldeas a la Orden del Temple. Esta práctica se remonta al siglo XII, ya que la falta de población en esta amplia zona propició la política real aragonesa de conceder grandes territorios, sobre todo del Maestrazgo turolense, a diversas Órdenes Militares, especialmente a los templarios. Es posible que entonces construyeran en Portell una pequeña fortaleza (torre y recinto amurallado) alrededor de la cual se aglutinó la población. Esta torre sería posteriormente reconvertida en el campanario que actualmente puede ver el viajero, conservándose igualmente el tramo norte de la vieja muralla. Para algunos historiadores, sin embargo, ya debía de existir en Portell un asentamiento musulmán anterior, sobre otro visigótico previo.

Qué ver y hacer

Portell de Morella se halla en pleno Maestrazgo, a más de mil metros de altura; una zona montañosa de clima extremo que guarda grandes sorpresas al viajero. Debe su nombre a ser la entrada a Morella por la Sierra del Cardo. La zona conforma un paraje natural muy interesante con varios barrancos y gargantas. Portell se halla asentado sobre una ladera; destaca enseguida el campanario de la iglesia, de aspecto robusto, que recuerda su inicial uso como torre defensiva, tal vez templaria (XIII). Junto a la iglesia barroca de la Asunción de la Virgen (XVIII), queda un tramo de la vieja muralla y algunas torres, posiblemente construidas en el siglo XIII con serias transformaciones en el XVI); desde allí accedemos a la plaza del Ayuntamiento (XVII) y paseamos por sus calles (muchas circulares y en diferentes niveles), siguiendo las curvas de nivel de la ladera, donde se alternan las paredes encaladas con la mampostería desnuda, así como algunos caserones y arcos que hacen la visita agradable.

Desde el pueblo pueden realizarse varias rutas naturales y excursiones. Una de ellas nos lleva al despoblado de Albaredas, justo en el límite entre Teruel y Castellón: allí se encuentra la ermita de San Marcos o de la Albareda, construida en el siglo XIII o XIV. Otra visita nos conduce al puente de la Rambla, situado a unos 3 km de la población, entre Portell y Castellfort, y que servía para cruzar el barranco de la Rambla Celumbres o Rambla Las Truchas.  Es de un solo ojo. Se desconoce su origen, y aunque podría situarse en torno a los siglos XII-XIII, algunos autores creen que es de época romana. 

Información práctica

Rev. (PAB) 06.07.2016