Ontinyent


Durante los reinados de Taifas Onteniente debió de ser un núcleo fortificado, como así atestigua el historiador al-Idrisi (siglo XII), ya que los barrancos del Pou Clar y de l´Almaig reforzaban la defensa del emplazamiento . En noviembre de 1088, el Cid se trasladó desde Xàtiva hasta Ontinyent con el fin de esperar allí al rey Alfonso VI, que se acercaba para socorrer a los pobladores de la ciudad murciana de Aledo, sitiados por tropas almorávides. El rey pidió a Rodrigo que le esperara en Villena, para seguir juntos el camino, pero el Cid prefirió quedarse en Ontinyent y enviar exploradores a buscar el ejército del rey, ya que en Ontinyent se aseguraba víveres para sus hombres. Finalmente, Alfonso VI y el Cid no se encontraron, lo que causó la ira real y provocó el segundo, y más duro, destierro de Rodrigo.

Ontinyent fue conquistada por las tropas de Jaime I en el año 1244.

Qué ver y hacer

Ontiyent se halla a orillas del río Clariano. Aunque su altitud no es excesiva, se ubica en un relieve montañoso dominado por la Serra Grossa, de modo que no es muy extraño ver la nieve en invierno. La forma más atractiva de acceder a la ciudad es a través de su Puente Viejo, del siglo XVI. Ontinyent conserva un bonito casco antiguo bajomedieval de callejuelas y algunos portales que daban entrada a la villa guarnecida por una muralla, de la que aún quedan algunos lienzos. La puerta de acceso más emblemática es  la conocida como el Portal de San Roc, del siglo XIII, reformada en el siglo XVII. Está ubicado en la zona alta de la ciudad, desde donde se accede a la antigua plaza del mercado, hoy de San Roc. Por esta puerta se accede al Palacio de la Duquesa de Almodóvar o Palau de la Vila, inicialmente de estilo gótico valenciano y hoy muy cambiado por las sucesivas modificaciones; actualmente, aunque muy deteriorado, se halla en proceso de restauración. Pero sin duda la arquitectura más llamativa es la iglesia gótico-renacentista de Santa María, que posee el campanario más alto de la Comunidad Valenciana, de 71 metros. Tras el terremoto que sufrió la ciudad en 1258 el templo se reconstruyó, aunque la base del actual edificio es del siglo XVI y del siglo XVII, momento en el que se erigió su imponente torre.

Saliendo de la ciudad hacia Bocairent, el río ha esculpido en piedra algunas balsas y saltos de agua creando un paisaje singular. La más famosa de estas pozas es el Pou Clar. En verano están muy concurridas por los propios vecinos, es un lugar agradable para el baño en la naturaleza y un pasaje para visitar en cualquier época del año.

Además, no puedes perderte...
  • La fiesta de Moros y Cristianos de Ontinyent. Tienen lugar a finales de agosto y están declaradas Fiestas de Interés Turístico Nacional. Estas fiestas populares rememoran de forma festiva la coexistencia de ambas culturas en el pasado. Las fiestas de Moros y Cristianos son habituales en toda la Comunidad Valenciana, pero estas de Ontinyent, por su calado y tradición, constituyen una buena oportunidad para que los viajeros de fuera de la Comunidad puedan sumergirse a pie de calle, y con sus vecinos, en una parte importante de la cultura popular valenciana,  y disfrutar no sólo de las fiestas sino también de su gastronomía.

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016