Olocau (Valencia)


Por menos de una batalla esto no se resolverá;

vayan los recados a los que nos deben ayudar,
los unos a Jérica e los otros a Alucad...
Versos 1106 y ss.CMC

Existen vestigios de poblamientos en el término municipal de Olocau desde la antigüedad. Sin embargo, la toponimia de la población es árabe y hace referencia a su castillo, un fuerte puntal defensivo encaramado a la montaña llamado Hisn al-Uqab. En el siglo XIII, tras la conquista definitiva del territorio por Jaime I, la forma arábiga al-Uqab se transformó en Olocau.

La historia y la literatura cidianas se cruzan al llegar aquí. Para algunos estudiosos, este es el Alucad citado en el verso 1108 del Cantar, al citar las plazas musulmanas bajo la autoridad del Cid de las que requiere refuerzos. La historia nos dice que a finales de 1094 o principios de 1095, tras la batalla de Cuarte, el Cid tomó el castillo de Olocau, donde se habían refugiado buena parte de la corte valenciana de Al Qadir que huyó de la ciudad ante la llegada de los almorávides. Las razones básicas de esta decisión fueron geoestratégicas pero sobre todo económicas (los fieles de Al Qadir habían huido con gran cantidad de tesoros que el Cid les arrebató).

Qué ver y hacer

Olocau se encuentra al pie, y no es exagerado decirlo así, de la Sierra Calderona, un espacio natural montañoso de alto valor medioambiental. La entrada a la población es espectacular por los farallones rojizos que se levantan desde el pueblo. Este exhibe un aspecto plácido, de pueblo de sierra, sin excesos urbanísticos, con casas encaladas de dos alturas.

Olocau fue inicialmente una alquería musulmana y mantuvo ese carácter hasta la expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII. Este dato es importante para comprender el eclecticismo del monumento más significativo de la localidad: el Castell, que no es un castillo sino un conjunto monumental formado por una casa señorial, y una torre de origen islámico (XII-XIII) aunque con importantes intervenciones posteriores. Junto a ella los señores del lugar, los Vilaragut, construyeron en el siglo XV una residencia, enclave de poder, económico y administrativo de la zona, de ahí la existencia de diversas dependencias, como un lagar y una almazara.

Buena parte del atractivo de Olocau está fuera del pueblo. Por su situación es un lugar muy interesante desde el que hacer excursiones por la Sierra Calderona. Pero además, es un lugar muy atractivo para los aficionados a la historia, ya que la presencia de distintas culturas ha dejado su poso y su huella en la localidad. En el casco urbano puede verse los restos de un antiguo acueducto romano llamado el Arquet que recogía el agua del barranco del Carraixet. A 2 km se encuentra El Puntal dels Llops, un importante yacimiento de un antiguo poblado íbero del siglo V a.D. con bonitas vistas.

Pero sin duda el plato fuerte para el viajero cidiano es su hisn, su castillo árabe, llamado con posterioridad el castillo del Real o de la peña del águila, el que conquistara el Cid en pos de las riquezas de Valencia. Se encuentra 3 km del pueblo en dirección a Gátova, sobre un monte, majestuoso, dominando los alrededores. Es de perímetro irregular y posee dos anillos defensivos; se encuentra en ruinas, pero las vistas son excelentes y los restos (muros, torre, aljibe...) son muy descriptivos y evocadores. La propia ascensión desde el pueblo, exigente, es por sí una recompensa para los amantes del senderismo.

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016