Monforte del Cid


Monforte debe su "apellido" a la Sierra del Cid, donde una leyenda asocia este accidente geográfico con la figura del caballero medieval. Según consta en los fueros de la ciudad de Alicante, en el siglo XIII, la localidad recibí­­a el nombre de Nompot. Quizás por encontrarse a los pies de una montaña coronada por una fortaleza, se cambió el nombre al de Monfort, de ahí­­ se adoptó la forma en castellano de Monforte. Al existir otras localidades con el mismo nombre recibió, a principios del siglo XX, el apéndice de Cid, en referencia a la Sierra del Cid que se levanta en sus inmediaciones y que recuerda las hazañas de Rodrigo Dí­­az de Vivar en la provincia de Alicante.

Qué ver y hacer

En tiempos del Cid Monforte estaba dentro de la taifa de Denia. Sabemos que existía una fortaleza donde hoy se levanta la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, del siglo XV aunque con ampliaciones del siglo XVIII. Hasta su expulsión definitiva en el siglo XVII, hubo una importante población morisca asentada en torno a la calle Morería. Hoy Monforte muestra de forma heterogénea el paso del tiempo, conviviendo en su casco antiguo casonas del siglo XV con edificios impersonales de finales del siglo XX. El viajero curioso podrá encontrar, en algunas viejas fachadas, notables ejemplos de azulejería­ religiosa de la escuela de Manises.

Además, no puedes perderte...
  • Visitar el museo Íbero, un centro donde se exponen piezas arqueológicas que nos ayudan a desentrañar la historia de la villa, y entre las cuales destaca un toro íbero del siglo V aC, que es uno de los símbolos de la ciudad.
  • Probar la popular paloma monfortina, un licor de aní­­s elaborado artesanalmente, y comer sus famosas uvas de mesa, con denominación de origen del Vinalopó.

Información práctica

Rev. (PAB) 06.07.2016