Monforte de Moyuela


Ya va esa noticia por las tierras todas,

les está pesando a los de Monzón (Monforte) y a los de Huesca (Huesa);
porque pagan tributos, complace a los de Zaragoza,
pues de mío Cid Ruy Cid no temían ninguna deshonra.
Versos 939 y ss. CMC

Para algunos estudiosos, como Ubieto, Corral o Gonzalo Martínez, los lugares a los que se refiere el poema en el verso 940 son originariamente Monforte de Moyuela (Montfort en el siglo XII) y Huesa del Común, pero sus nombres quedaron "transfigurados" en los actuales por un error de transcripción del copista. Según el Cantar, estas dos poblaciones veían con aprensión la presencia del Cid en el Pinar de Tévar, lugar situado al norte de la provincia de Teruel entre Monroyo y La Puebla de Alcolea, que acaba de pasar por las tierras de Alcañiz arrasando con todo lo que encontraba a su paso. Sea así o no, como apunta Alberto Montaner, lo cierto es que el poeta conocía o tenía referencias de esta zona, ya que luego son citados Huesa y Montalbán, e incluso el propio Ubieto defiende que sería en esta zona, en un punto no determinado, donde se hallaría Alucant, uno de los fortines estratégicos del  Cid según el Cantar.

En tiempos del Cid existía un castillo o fortaleza musulmana en Monforte. El castillo actual, fue conquistado en 1153 por Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona y Príncipe de Aragón, y por lo que hace a nuestra historia, sobrino nieto de Berenguer Ramón II, conde de Barcelona al que el Cid derrotó en la batalla del pinar de Tévar, el mismo que luego se convertiría en aliado del Cid, el mismo cuyo sobrino (Ramón Berenguer III, padre de Ramón Berenguer IV) se casó con María, la hija del Cid. El nombre del pueblo deriva del emplazamiento de la fortaleza: monte fuerte -Montfort- que derivaría después en Monforte. La conquista del castillo no pudo ser excesivamente complicada, ya que por entonces los almorávides habían cedido su presión militar en estos territorios. Ramón Berenguer IV extendió los dominios aragoneses en esa campaña hasta la legendaria fortaleza de Huesa del Común, también dentro del Camino del Cid. Las tropas concejiles (los ciudadanos de Belchite) le acompañaron y tras la ocupación el castillo quedó bajo la tenencia de Galín Sanz, señor de Belchite. En 1157 se le concedió los fueros, aunque pronto se incorporaría a la Comunidad de Aldeas de Daroca.

Qué ver y hacer

Monforte está emplazado en una llanura entre la sierras de Cucalón, Oriche y Herrera. Es un pueblo pequeño crecido a la ladera de una elevación sobre la que se asienta un castillo. Todas las calles parecen conducir a la fortaleza. Lo mejor es hacerlo desde la su estrecha plaza mayor, junto a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, templo originariamente del siglo XVI pero reconstruido en el siglo XVIII tras las guerras carlistas y con profundas reformas posteriores. Tras una breve ascensión ya estamos arriba: del castillo, de origen islámico, queda poco en pie, aunque por sus dimensiones la importancia estratégica de Monforte tuvo que ser grande. En la cima se observan dos torres de planta circular , una desmochada, y vestigios de las murallas. Sin embargo, la subida vale la pena: como sucede siempre en estos casos, la vista es espectacular: pastizales y cultivos de secano se alternan con las protuberancias de las sierras y algunos pequeños barrancos y montes donde crecen pinos y carrascas. Quedarse allí arriba con las piedras del castillo y el viento por única compañía  y contemplar lo que otros contemplaron muchos siglos atrás es una forma íntima de dialogar con la Historia. Desde el castillo bajamos por la ladera a lo que parece ser la parte más antigua del pueblo, donde abundan los restos semiderruidos de casas y corralizas. Junto a estas hay una casona antigua que aún conserva el escudo con un león rampante de los Millán, una de las familias hidalgas del pueblo en el siglo XVIII.

Además de algunos ejemplos de arquitectura popular, el pueblo cuenta con tres ermitas y los restos arqueológicos de una presa romana del siglo I dC, así como un par de de molinos junto al cauce del río Nogueta. Muy cerca se halla la Sima del Cerro donde, con un recorrido de 177 metros, es posible practicar la espeleología.

Desde el año 2007, los habitantes de Monforte rememoran el paso literario del Cid por la localidad en el segundo fin de semana de agosto con una fiesta denominada Llegada del Cid a Monforte con recreaciones medievales.

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016