Modúbar de San Cibrián


La situación de Modúbar de San Cibrián es lugar de paso entre valles. El pueblo se ubica en el camino antiguo que uní­a Cardeña con Los Ausines y la abadí­a de San Quirce, ya camino de Silos, por lo que es lógico pensar que fuera también lugar de paso para el Cid y sus hombres. Sin duda, en tiempos del Cid existí­a un poblamiento, ya que en el año 1069 el rey Fernando I autorizó al monasterio de San Martí­n, por entonces bajo la tutela del de Cardeña, para que poblara en su jurisdicción. El Becerro Gótico de Cardeña, un cartulario que recoge parte de la historia del monasterio y sus alrededores entre los siglos IX a XI, cita la existencia del monasterio de San Martí­n, hoy desaparecido: quizá la pila románica que guarda la iglesia perteneciera a este. El monasterio de San Martí­n fue fundado en 944 y en 975 lo habitaban 34 monjes. Al parecer la prosperidad del monasterio duró poco, quizá debido a las correrí­as de Almanzor en la zona. Algunos autores consideran que el topónimo Modúbar proviene del árabe mudawwar, que significa "redondo".

Qué ver y hacer

Modúbar de San Cibrián se halla en un valle, rodeado por cultivos y robledales. El pueblo es de casas bajas de una o dos plantas y connforman un núcleo limpio y ordenado. Actualmente las casas muestran fachadas con piedra de sillerí­a o mamposterí­a, pero antiguamente la segunda planta, como era usual, se edificaba en adobe, y aún quedan algunos varios ejemplos de esta arquitectura tradicional, como la antigua escuela. De los siglos XI-XIII aún quedan algunos vestigios: llegando de Cardeña, a la derecha del camino, junto a la Fuente de los Martires, pueden verse los cimientos de una ermita de los siglos XIII y XIV, en uno de cuyos laterales se han encontrado enterramientos posiblemente más anyiguos que quizá aporten nuevos datos sobre el monasterio de San Martí­n de Modúbar. Junto a la fuente, a la derecha del camino, pueden verse los restos de un viejo molino harinero, uno de los dos que poseí­a el pueblo. Modúbar es rica en aguas; una de sus fuentes, ya en el pueblo, es conocida como la fuente de los sarcófagos, ya que se utilizaron dos de ellos para canalizar su paso: posiblemente pertenezcan al monasterio románico de San Martí­n. Desde la fuente nos dirigimos a la iglesia de San Pedro Apóstol, del siglo XVII, de una sola nave, que conserva una pila románica que de nuevo nos remite al viejo monasterio.

Información práctica

Rev. (PAB) 06.07.2016