Lechago

Qué ver y hacer

La pequeña villa de Lechago se encuentra en el tramo final de la cuenca del río Pancrudo, dentro del municipio de Calamocha. El pueblo se instala estratégicamente en la margen izquierda de la rambla de Cuencabuena, reservando las fértiles tierras del valle del Pancrudo para cultivos. En sus alrededores se han localizado numerosos yacimientos arqueológicos que dan testimonio de su poblamiento ya desde el eneolítico (3.000 a.C.), por lo que es muy probable que desde la antigüedad formase parte de la antigua calzada romana, cuyo trazado coincidirá en buena medida con el Camino Real de Zaragoza a Valencia y más recientemente con la autovía mudéjar.

A principios del siglo XXI se construyó el embalse de Lechago, una obra que durante años amenazó a sus habitantes con inundar la población, pero que finalmente se conformó con anegar la fértil vega del río Pancrudo. En la actualidad el pantano presenta una lámina de agua constante que en pocos años se ha convertido en un interesante espacio natural que ofrece refugio a multitud de aves del entorno.

 

Su casco urbano es pequeño y se articula en torno a una calle principal por donde discurre la pequeña carretera a Cuencabuena, y de la cual surgen calles breves que ascienden por la ladera. Sus sencillas edificaciones de dos o tres alturas, aparecen encaladas y engalanadas con una variedad cromática muy acorde con los tonos rojizos del paisaje del entorno. Destaca la iglesia de Santo Domingo de Silos, un sobrio edificio de mampostería levantado en el siglo XVII con una torre mudéjar, que a pesar de haber perdido el cuerpo superior en el siglo XIX mantiene su atractivo. En el centro de la población también se localiza la fuente vieja; un interesante conjunto formado por fuente, abrevadero, lavadero y acequia que como puede leerse en la inscripción está fechado en 1543.

Información práctica

Rev. (PAB) 10.07.2017