Langa de Duero


En el año 1086, las nuevas circunstancias geopolíticas llevaron a Alfonso VI a perdonar al Cid, con la intención sin duda de reforzar su fuerza militar con la presencia de Rodrigo. A su regreso a Castilla el Cid recibió en donación siete fortalezas con sus alfoces y habitantes: una de esas plazas fue la de Langa de Duero.
En realidad se sabe muy poco de la situación de Langa en los siglos X y XI, pero cabe suponer que estaría sujeta a la inestabilidad y vicisitudes propias de su situación fronteriza en la línea del Duero.

Qué ver y hacer

La torre de Langa de Duero es la primera vista que se ofrece al viajero al aproximarse a la población. La torre de Langa, popularmente llamada castillo del Cubo, es una construcción de sillería de aproximadamente veinte metros de altura. La torre actual es del siglo XIV, aunque muy posiblemente ocupara ese espacio con anterioridad una atalaya musulmana que formara parte de la red de vigilancia existente en el siglo XI así como una fortificación complementaria. En el siglo XV, Enriqie Enríquez, duque de Medinasidonia y hermanastro de la reina Leonor de Navarra estuvo allí encerrado por orden de Juan II.

Esta torre es el último vestigio de la fortificación que defendía el puente medieval que cruza el río Duero. Cruzar este puente de doce ojos es rememorar una parte de nuestra historia, en la que el río era no sólo fuente de vida sino también frontera y lugar de enfrentamientos entre musulmanes y cristianos.

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016