La Iglesuela del Cid


No existe constancia documental de que el Cid pasara por la Iglesuela durante alguna de las campañas que hizo por el Maestrazgo. Sin embargo son varias las leyendas que refieren su paso: la más conocida refiere que estando extraviado el Cid por estos paisajes y enfrentado en batalla desigual contra un ejército musulmán, apareció en su ayuda el mismísimo apóstol Santiago quien socorrió, como era de prever, al Cid, dejando la marca de la pezuña de su caballo en la roca de un barranco cercano.

Como sucede en buena parte del Maeztrazgo, no sabemos mucho de la población hasta el siglo XIII, cuando la villa pasó a a ser propiedad del Temple y tras la desaparición de esta orden de caballería, a la del Hospital.

Qué ver y hacer

La Iglesuela es un pueblo singular, en buena parte debido al color rojizo de sus piedras y a la técnica de "piedra en seco"que, gracias a esta tradición constructiva, alinea a la vista del viajero muros de piedra en diferentes niveles sobre el paisaje. El castillo desapareció en el siglo XIV, pero aún se conserva parte de la torre del homenaje, sede del ayuntamiento, llamada la Torre de los Nublos (siglo XIV). El callejeo nos lleva a a algunos palacetes y casonas: el Palacio de los Matutano-Daudén (XVIII),  Agramunt, etc. La villa conserva su sabor medieval y es Conjunto Histórico Artístico; merece ser paseada sin prisa. Muy cerca del pueblo se encuentra el santuario de la Virgen del Cid, gótico-barroco, al parecer levantado sobre una villa romana y situado en un bonito paisaje.

Información práctica

  • Ayuntamiento: Calle San Pablo, 2
  • Teléfono: 964 443 325
  • Correo electrónico: ayto.iglesuela@gmaqil.com
  • Habitantes: 423
  • Altitud: 1227 m.

Rev. (PAB) 07.07.2016