Jérica (Castellón)


Por menos de una batalla esto no se resolverá;

vayan los recados a los que nos deben ayudar,
los unos a Jérica e los otros a Alucad,
Versos 1106 y ss. CMC

Jérica aparece citada en tres ocasiones dentro del Cantar de Mio Cid: en una lista de localidades (v. 1092) que el Campeador conquistó en su avance hacia el Levante; en la lista de poblaciones a las que el Cid envía mensajeros para reclutar hombres que acudan a ayudarle en la batalla para romper el cerco de Murviedro, (v. 1108); y en el verso 1327, cuando Minaya Álvar Fáñez, en su embajada al rey Alfonso VI, y esperando que el monarca perdone al Cid y ponga fin a su destierro, enumera las conquistas del Cid.

La toponimia de Jérica proviene de Sariqa, “subida” o “cuesta” en árabe. Los árabes levantaron el castillo donde antes lo tuvieron los romanos, en la Peña Tajada, también llamada La Torreta. En época musulmana, el castillo es de itinerario, es decir, no es de importancia fundamental, en cuanto que sirve como estructura defensiva, de abastecimiento, etc... En el año 1027, y tras producirse la desintegración del Califato en Reinos de Taifas, Jérica queda incluida en la Cora de Valencia. Según una interpretación del Cantar, el Cid pudo reclutar allí tropas musulmanas para el asedio de Valencia.

En 1234, Abu Zaid, destronado rey almohade de Valencia, puso Jérica al servicio de Jaime I junto con Peñíscola, Morella, Cullera, Alpuente y Segorbe. Pese a la decisión de su señor, la población musulmana no quiso entregarse a Jaime I y las tropas cristianas conquistaron la plaza en 1235. A partir de entonces, Jérica viviría una continua repoblación cristiana, apoyada siempre por diversos privilegios dados por el rey Jaime I, entre los que destacan la carta puebla de 1249 o el privilegio del 29 de noviembre de 1255 por el que se establecía que el camino real de Aragón a Valencia pasase por Jérica.

Qué ver y hacer

Situada en el Camino Real que unía Teruel y Valencia, su particular orografía y la presencia del río Palancia originan la estructura medieval semicircular de sus calles, entre las que sobresale la torre campanario, de origen mudéjar, y su castillo, de origen árabe. El castillo está emplazado sobre la Peña Tajada; a este monte también se le conoce como “de la Torreta” por la Torre del Homenaje que corona la fortaleza: levantada sobre restos árabes y probablemente también romanos, lo que hoy puede verse data del período cristiano del siglo XIII.

El Fortín de la Torre Mudéjar es así llamado por incluir en su conjunto la Torre Mudéjar de las Campanas, el edificio más emblemático de Jérica. Constituye la única torre mudéjar de la Comunidad Valenciana, y data del siglo XVIII. Por último, la ermita de San Roque o de Santa Águeda la Vieja se halla situada en el solar del castillo, hoy día en un estado de conservación deficiente: no puede visitarse pero es muy interesante acercarse para contemplar su magnificencia. Se levantó en 1236 sobre la antigua mezquita y fue reformada entre los siglos XIV y XV.

Jérica conserva aún algunas fiestas de origen o con contenido medieval, como la Feria de Artesanía y Mercado Medieval en torno a la figura de Doña Teresa Gil de Vidaurre, con quien Jaime I tuvo dos hijos. Aunque Jaime I no le concedió el nombre de reina ni de esposa, sí le donó el Castillo y la villa de Jérica. La Fiesta de Santa Águeda se celebra el 5 de febrero, aniversario de la conquista de la localidad por las tropas aragonesas. Por último, los orígenes de la Feria Vallada, que se celebra el miércoles siguiente al domingo de Pentecostés, hunde sus orígenes en la Edad Media.

Información práctica

Rev. (PAB) 06.07.2016