Gandia


La existencia medieval de Gandia está ligada a la del castillo de Bayrén, también conocido como el castillo de San Juan, situado a unos 3 km de la ciudad. Esta fortaleza fue levantada por los musulmanes y se convirtió en un emplazamiento geoestratégico de vital importancia pues dominaban los pasos por la montaña y la costa. En enero de 1097 el Cid, Pedro I de Aragón y su hermano, el futuro Alfonso el Batallador, regresaban de pertrechar el castillo de Peña Cadiella, en la sierra del Benicadell -hoy en los términos municipales de Beniatjar y Otos-  cuando decidieron pernoctar cerca de la fortaleza de Bairén. El ejército almorávide de Muhammad ibn Texufin salió al paso de la hueste cristiana en el castillo de Mondúber, en el término municipal de Gandia. Allí el Cid y sus aliados aragoneses libraron batalla contra los almorávides, decantándose esta del lado del Cid gracias a una potente carga frontal.

En 1240 Jaime I incorporó Bairén y la población aledaña a la Corona de Aragón. A principios del siglo XIV Gandia era una pequeña villa medieval floreciente con una economía ligada a la agricultura (caña de azúcar), el comercio y la artesanía. En 1323 el rey Jaime II concedió el Señorío de Gandia a su hijo, el infante Pere, y en 1399 su hijo Alfonso el Viejo lo convirtió en ducado. El nuevo duque de Gandia, Alfonso el Viejo hará de esta su residencia habitual, transformándola en una pequeña pero brillante corte, en la que destacan personajes como Àusias March, Joanot Martorell y Roís de Corella. Alfonso construyó el palacio Ducal, el Convento de San Jerónimo de Cotalba y reformó la iglesia de Santa María la Mayor. En 1485 el Papa Alejandro VI compró a Fernando el Católico el ducado de Gandia para sus hijos, y el palacio ducal se convirtió en residencia de la familia Borja (Borgia), que regiría los destinos de la ciudad desde finales del siglo XV hasta su decadencia en el siglo XVII.

Qué ver y hacer

Gandia posee numerosos atractivos para el viajero. Situada entre el mar y la montaña ha sido un lugar de importancia geoestratégica en determinados momentos de su historia que han dejado huella en la ciudad. Aún pueden verse restos de la antigua muralla urbana y de varias torres (datadas entre el siglo XIII y el XVI), pero en realidad destaca su interesante patrimonio gótico, como la colegiata de Santa María (XIV-XX) situada en la Plaza Mayor y el Palau Ducal dels Borja (XIV-XX), así llamado a pesar de haber sido construido en el siglo XIV, antes de la aparición de esta familia: el palacio es visitable y en él se dan las claves para conocer el siglo de oro de las letras valencianas (XV) y el pasado de esta familia, uno de cuyos duques, San Francisco de Borja (Gandia, 1510-Roma, 1572), mandó contruir en 1550 la hoy conocida como la Antigua Universidad: la primera universidad del mundo dirigida por la Compañía de Jesús. Podemos terminar nuestra visita básica por la ciudad de Gandia en el antiguo Hospital de Sant Marc, hoy convertido en el museo arqueológico de la ciudad: el MAGa, que posee algunos fondos de interés sobre la comarca de la Safor.

Pero sin duda, uno de los mayores atractivos de Gandia, y por lo que es muy conocida, son sus más de 7 km de playas de arena fina, entre las que destaca por su extensión la playa Norte, y por su estado de conservación y ubicación entre las dunas, la  Playa de l’Auir, que cuenta con un espacio reservado para los naturistas.

Por último, en su término municipal se encuentra la Cueva de la Clau, con pinturas paleolíticas, que forma parte del Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, declarado en 1998 Patrimonio de la Humanidad.

Además, no te puedes perder...
  • El castillo de Bayrén. Para el viajero cidiano, vale la pena salir de la ciudad y visitar las ruinas del castillo de Bairén (X-XIII) pues forma parte de la historia del Cid, aunque por entonces el mar se hallaba más cerca del castillo que ahora, lo que explica aún mejor su importancia estratégica. El castillo es predominantemente islámico, ya que tras su rendición a Jaime I su utilidad militar decayó. Se encuentra en estado de ruina consolidada. Para llegar hay que seguir la N332 en dirección a Xeraco. Justo a los pies del castillo se encuentra la Alqueria del Duc,  rodeada de naranjos y en pleno marjal, una construcción fortificada del siglo XVI.
  • El marjal. También en la carretera 332 encontrarás el marjal de Gandia, que forma parte importante (más de un tercio de su extensión total) del Marjal de La Safor, espacio natural europeo protegido bajo las figuras de LIC y ZEPA. Se trata de una zona de aguas dulces en su mayor parte subterráneas, separada de la costa por una faja arenosa que da lugar a un ecosistema singular. Aunque la zona está transformada debido principalmente a la explotación de extensos cultivos de cítricos, el marjal acoge muchas especies vegetales y animales (algunas endémicas): desde la anguila o el pez aguja hasta el ánade real o la focha pasando por la tortuga de estanque, la víbora de agua o el erizo común, entre otros.
  • Si quieres saber más sobre Gandia te recomendamos que eches un vistazo a la guía virtual que el Patronato de Turismo València Terra i Mar ha publicado sobre la ciudad: pincha aquí.

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016