El Burgo de Osma - Ciudad de Osma


Los orí­genes de esta villa hoy integrada por los núcleos urbanos de Osma y del Burgo de Osma se remontan a la ciudad celtí­bera y romana de Uxama - Argelae, citada, entre otros historiadores clásicos, por Plinio. En el siglo VIII los árabes tomaron la ciudad y levantaron una atalaya de vigilancia. Uxama fue gradualmente abandonándose y paralelamente se creó el núcleo urbano de Osma, colindante con la vieja Uxama. Al mismo tiempo, en el cerro contiguo a Uxama, se construyó el actual castillo entre los siglos X y XI. En estos siglos Osma sufrió los avatares de su situación estratégica en el Duero, con dominio alternativo de musulmanes y cristianos, hasta que en el año 1088 Alfonso VI ordenó su repoblación.

No existe evidencia documentada de la presencia del Cid histórico en Osma, aunque no puede descartarse pues fue alcaide de la vecina Gormaz. Por su parte, el Cantar cita a la vecina Alcubilla del Marqués, al Oeste, y Navapalos, al Sur de Osma, a 6 y 11 km respectivamente.

La creación del Burgo de Osma tiene lugar en 1101, cuando el obispo Pedro de Burges, beatificado como San Pedro de Osma, ordena levantar en los arrabales de Osma una catedral, alrededor del cual se creará el actual núcleo urbano.

Qué ver y hacer

Burgo de Osma es ciudad monumental de reconocida gastronomí­a con sede episcopal desde el siglo XII. De su importancia da cuenta el hecho de que en el siglo XVI contara con Universidad (Universidad de Santa Catalina). Este hecho se manifiesta en el buen número de casas señoriales y edificios religiosos con los que cuenta. Vale la pena pasear tranquilamente por sus calles y atravesar sus murallas hasta llegar a la cuidada margen del rí­o Ucero, aunque sin duda, el elemento más llamativo y presente en la ciudad es la imponente torre campanario de su catedral.

Aunque el edificio actual es predominantemente de estilo gótico, esta catedral se construyó sobre la primitiva románica, parcialmente derruida en 1232, de la que se conserva la sala capitular y algunos lienzos. La escultura románica del Santo Cristo del Milagro, el sepulcro gótico de piedra policromada de San Pedro de Osma o el retablo mayor renacentista obra de Juan de Juni y Juan Picardo, son otras de las sorpresas que esperan a quien acuda a la catedral del Burgo.

Además, no puedes perderte...

La catedral gótica guarda entre sus muchos tesoros un beato escrito por el clérigo Pedro y miniado por Martino en 1086, considerado como uno de los códices más preciados del siglo XI. En el beato existe un mapamundi que refleja muy bien la geografí­a espiritual de la época. Al parecer este mapamundi fue pintado en el año 1086, bajo el reinado de Alfonso VI. El beato original no se expone al público por motivos de seguridad, pero siempre podrás conocer de primera mano algunas curiosidades sobre la apasionante historia de este libro.

Información práctica

Rev. (JGG) 4.1.2016