Daroca


Puso tributo a Daroca antes

luego a Molina, que está por la otra parte,
la tercera a Teruel, que está más adelante...
Versos 866 y ss. CMC

Las imponentes murallas dan una idea aproximada de la ciudad medieval que fundaron, con el nombre de Daruqa, árabes del Yemen en el siglo VIII. La Daroca musulmana formó parte durante el Califato de la Marca Superior de Al-Andalus y, tras la desmembración del mismo, en el primer tercio del siglo XI, de la Taifa de Zaragoza.

El Cid histórico fue, a finales del siglo XI, una pieza importante en el tablero geopolí­tico del Levante español, lo que le llevó, en el año 1090, a luchar contra las tropas del conde catalán Berenguer Ramón y del rey de la taifa de Lérida, Al Hayib, a quienes derrotó en la batalla del Pinar de Tévar, en Teruel. Tras esta batalla y con el fin de consolidar sus inestables lazos con Al Mustaín, prí­ncipe de la taifa de Zaragoza, el Cid, herido en la batalla, se detiene en Daroca donde acampó durante muchos dí­as, ya que según la Crónica Roderici, habí­a allí­ gran cantidad de víveres y ganado. Fue precisamente en Daroca donde días después el conde catalán y el Cid firmaron un acuerdo por el que Berenguer Ramón cedí­a en favor del Cid al protectorado, incluidas las parias, que ejercía sobre los reinos de Al Hayib: Lérida, Tortosa y Denia.

En el Cantar de mio Cid Daroca es una de las poblaciones zaragozanas de las que cobra tributo.

Qué ver y hacer

La morfologí­a de la ciudad vieja guarda aún restos de los tres barrios existentes en tiempos del Cid, musulmán, judí­o y cristiano. Durante los tiempos de la dominación musulmana llegó a contar con tres castillos unidos mediante un sistema de murallas de más de cinco kilómetros de longitud, lo que convertí­a a la ciudad en una gran fortaleza. Existe una ruta urbana de las murallas dentro de la ciudad que recorre esta parte de su historia.La primera visión de Daroca es una de las impresiones más sugerentes del Camino del Cid. Encajada entre dos altos cerros, las murallas, torres y tejados de la ciudad hacen retroceder al viajero a épocas lejanas. Tras una cierta capa de inexplicable olvido, el paseo por sus muchas calles, pasadizos y rincones puede proporcionar al viajero numerosas satisfacciones.

Daroca es una ciudad monumental con un buen número de iglesias, palacios y conventos. Cabe destacar la iglesia románica de San Miguel, del siglo XII, en cuyo ábside pueden verse unas interesantes pinturas góticas realizadas al temple en el siglo XIV. La escena representa la Coronación de la Virgen Marí­a rodeada de ángeles con instrumentos musicales de la época. La iglesia colegial de Santa Marí­a, posiblemente levantada sobre la antigua mezquita, conserva dos ábsides del templo románico original, pero su función como custodia del paño de los Sagrados Corporales -a los que se atribuye un milagro acaecido en el siglo XIII, hecho que convirtió a la ciudad en centro de peregrinación- propició su ampliación monumental a lo largo de los siglos, hasta convertirse en un mosaico armónico de estilos arquitectónicos -gótico, renacentista, y barroco-. La riqueza arquitectónica, pictórica y escultórica de su interior hacen de esta una visita muy recomendable para los aficionados al arte.

Para los aficionados a la ingenierí­a civil, es muy interesante la visita a la Mina, una de las obras de la ingenierí­a civil europea más destacables del siglo XVI, y cuya finalidad era evitar las inundaciones en la ciudad mediante la canalización de los aluviones al rí­o Jiloca, para lo cual se perforó en la roca del cerro de San Jorge un túnel de 600 metros.

Además, no puedes perderte...
  • La ruta del castillo y las murallas. Desde la Puerta Alta se inicia una ruta por siete siglos de la ciudad: el Castillo Mayor, las torres de los Huevos, la Sisa, el Jaque, San Valero o el Águila,  o las puertas del Arrabal, de Valencia, y Baja son algunos de los hitos de esta ruta perimetral de la ciudad, desde algunos de cuyos enclaves se ofrecen las mejores vistas de la ciudad. Muy interesante.
  • El paseo por sus calles. Iglesias, palacios, casas blasonadas, fuentes... Daroca parece en algunos aspectos una ciudad incomprensiblemente olvidada, lo que permite al viajero perderse por sus calles y pasadizos, y descubrir interesantes motivos de su singular riqueza patrimonial.

Información práctica

  • Dirección postal del ayuntamiento: Plaza de España, 6
  • Teléfono: 976 800 312
  • Correo electrónico: daroca@dpz.es
  • Web: www.daroca.es
  • Habitantes: 2.067
  • Altitud: 797 m.

Rev. (PAB) 07.07.2016