Coruña del Conde


La localidad de Coruña del Conde está ligada en sus inicios a la ciudad romana de Clunia. Durante el siglo VIII sufrió los avatares propios de su ubicación en una zona fronteriza. Despoblada en el siglo VIII, posiblemente fue repoblada a comienzos del siglo X por el conde Gonzalo Fernández debido a su interés geoestratégico. Villa de frontera, pasó a manos musulmanas en varias ocasiones durante el siglo X y vio el paso de los ejércitos califales al menos en dos ocasiones: en 920 (Abderramán III) y 994 (Almanzor). Finalmente quedó bajo dominio cristiano en 1011.

Qué ver y hacer

Coruña del Conde proporcionaba al viajero, al menos hasta diciembre de 2013, una de las estampas más extrañas del Camino del Cid, al enfrentarse la silueta de su llamativo castillo, que se remonta al siglo X, con un avión a reacción, homenaje a Diego Marín Aguilera, que en el siglo XVIII intentó volar con un ingenio creado por él y extraído de los proyectos de Leonardo da Vinci. En diciembre de 2013 el avión se retiró para su mantenimiento sin que se sepa cuál será su destino final.

La visita a Coruña del Conde incluye su castillo, principalmente de los siglos XIV-XV aunque su origen se remonta al siglo X, y desde el cual puede verse una extensa panorámica del valle del río Arandilla, cruzado por dos sugestivos puentes romanos de tres ojos que anuncian la proximidad de Clunia, pues eran paso obligado para llegar a la calzada que conducía a esta ciudad romana.

Frente a uno de los puentes romanos se encuentra la antigua puerta de la ciudad, un arco de medio punto de origen medieval en el que pueden verse, como sucede con la ermita románica del Santo Cristo de San Sebastián, estelas romanas.

Además, no puedes perderte...

Los amantes del románico no pueden perderse la ermita del Santo Cristo de San Sebastián, con ingenuos canecillos románicos y algunos relieves de época romana.

Información práctica

Rev. (PAB) 06.07.2016