Corbera


Corbera nace bajo las faldas de su castillo de origen islámico:, llamado Qurbáyra. Construido sobre una vieja fortaleza romana, formaba parte de un entramado defensivo valenciano que limitaba al Oeste con la de Alzira y al Este con Cullera. En tiempos del Cid Corbera actuaba de forma autónoma aunque sujeta a los numerosos vaivenes que afectaban a Valencia y sus alrededores. En el año 1093, el Cid, ya asentado en la Alcudia tras expulsar a la guarnición almorávide de la ciudad de Valencia, tributaria de Rodrigo, promovió un pacto de ayuda mutua entre los alcaides musulmanes de Valencia, Játiva y Corbera en caso de que los almorávides se aproximaran a sus territorios.

La ciudad permanecería bajo poder musulmán hasta 1248, fecha en que es conquistada por Jaime I. Fue entonces cuando comenzó a desarrollarse de forma estable su núcleo urbano alrededor del castillo. Durante la rebelión de las Germanías el castillo sufrió graves desperfectos por lo que fue parcialmente reconstruido en el siglo XVI. Por entonces Corbera tenía una importante población morisca hasta su expulsión en 1609.

Qué ver y hacer

Corbera es una población pequeña comparada con otras de su entorno. Tradicionalmente dedicada a la citricultura aún pueden verse por los alrededores algunas casas de campo que transmiten la pasada bonanza económica de los agricultores valencianos, extendiéndose una vega de cultivos repentinamente cortada al Sur por la sierra.

Para el viajero cidiano, el mayor interés de Corbera se halla fuera de la población, si bien los amantes del gótico pueden ver en la iglesia parroquial de los Santos Vicentes (siglo XX), la talla gótica de la Virgen del Castillo. El castillo de Corbera se halla sobre una loma o cerro; sorprenden sus dimensiones, subrayadas por su forma alargada. La forma del castillo responde a su construcción islámica fechada en el siglo XI con ampliaciones en el XII, momento en el que levantaron la torre albarrana y la muralla que la une al cuerpo principal de la fortaleza. A pesar de los avatares de la fortaleza en los siglos XIII y XVI, aún se conservan de época islámica la torre albarrana y parte de los amurallamientos hechos de tapial, hallándose en uno de sus muros una inscripción cúfica de alabanza a Alá. El castillo se encuentra en ruinas, pero conserva su imagen poderosa. Muy cerca, sobre el cerro de San Miguel, se halla la Ermita de San Miguel (XIII), ahora en ruinas y un tiempos una construcción religiosa típica de la arquitectura de la reconquista, de una sola planta adosada a una antigua torre islámica de vigilancia también en ruinas cuya finalidad era cubrir los ángulos muertos del castillo de Corbera. Al parecer la iglesia fue mandada construir por Jaume I.

Otro de los atractivos de Corbera se halla en su Sierra, protegida como Lugar de Importancia Comunitaria bajo el nombre Serra de Corbera. En este entorno se encuentra el paraje de Les Fontanelles, de una interesentate variedad natural gracias a su microclima, donde pueden encontrarse fresnedas, carrascas, espino albar, madreselva o laureles, así como rapaces emblemáticas como el águila perdicera, el águila real o el halcón peregrino, todo ello enmarcado en un paisaje de gran belleza que convierte a esta Sierra en un lugar muy atractivo para el senderismo y la escalada.

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016