Bronchales


Dicho esto, empiezan a cabalgar

y en tanto que pueden no dejan de andar.
Cruzaron Santa María y se albergaron en Bronchales
y al día siguiente fueron a Medina a pernoctar.
Versos 1473 y ss. CMC

El pasado islámico de Bronchales sigue siendo un enigma; parece ser que perteneció a la taifa de Albarracín, hecho natural por su proximidad, pero algunos historiadores opinan que pudo oscilar en determinados periodos entre esta taifa y la de Zaragoza. Lo cierto es que en tiempos del Cid histórico (siglo XI) existía como población musulmana, y poco después, en 1171, pasó a las manos de la familia de los Azagra, que regiría los destinos de esta zona durante siglos. En el Cantar, posiblemente escrito a finales del siglo XII, Bronchales es una importante localidad de paso hacia Medinaceli. Según el poema, tras la conquista de Valencia, Álvar Fáñez fue a buscar a Jimena y a las hijas del Cid. El Cid desde Valencia envió a Muño Gustioz, Pedro Bermúdez, Martín Antolínez , al obispo don Jerónimo y a 100 caballeros a Medinaceli, donde les esperaban Jimena y Álvar. En su camino pasaron por Albarracín, cruzando por su territorio pero durmiendo en Bronchales.

Qué ver y hacer

Bronchales, situado a más de 1.500 metros de altitud, en la sierra de Albarracín, es un enclave preferente para los aficionados al senderismo y actividades de Naturaleza, ya que es inicio de algunas rutas o bien lugar de paso para otras, como el Camino del Cid. Su mayor atractivo se encuentra en sus alrededores, en los pinares del Puerto, una vasta extensión de pino albar que cobija un interesante ecosistema y algunos parajes muy interesantes. Es también un lugar de interés para los aficionados a las setas, uno de los protagonistas culinarios de una gastronomía donde sobresalen las sopas de ajo, los asados, las migas, o los platos de caza.

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016