Berlanga de Duero


Atravesaron Alcoceba, a la derecha dejan Gormaz,

por el llamado Vadorrey el rí­­­o van a cruzar,
en el lugar de Berlanga fueron a acampar
Versos 2875 y ss. CMC

Según la Crónica General de 1344, el Cid fue alcalde de Berlanga de Duero. Este señorío le habrí­­­a sido concedido en 1089 por Alfonso VI como pago a sus servicios. En el Cantar de mío Cid Berlanga es una villa segura donde las hijas del Cid se alojan en el regreso a Valencia.

Qué ver y hacer

La villa, junto a otras localidades sorianas del Camino del Cid, formaba parte en el siglo XI de la lí­­­nea defensiva del Duero, y es visita ineludible en este tramo del Camino. Entre sus atractivos destacan su castillo de planta renacentista -asentado sobre otro anterior del siglo XII-, la ex-colegiata -siglo XVI- y su gastronomí­­­a.

A dí­­­a de hoy, para entrar en el Castillo hay que dirigirse bien al Ayuntamiento o a la Oficina de Turismo de Berlanga de Duero ya que dependiendo de la época del año en la que nos encontremos la forma de visitarlo es diferente.

La ex-colegiata está "custodiada" por un singular "vigilante", un caimán de más de tres metros que Fray Tomás de Berlanga - fraile del siglo XV - llevó a la localidad soriana tras su viaje a las Islas Galápagos las cuales, según diversas fuentes, él mismo descubrió. La ex colegiata sorprende por la belleza y equilibrio de sus formas. Muy cerca de Berlanga se encuentran la ermita mozárabe de San Baudelio de Berlanga, de imprescindible visita por su arquitectura y murales -parte de los cuales se encuentran en el Museo Metropolitan de Nueva York-, así­­­ como el pueblo medieval amurallado de Rello, por lo que Berlanga se constituye en lugar de partida y descanso hacia otros puntos de interés en la zona.

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016