Beneixama


Hasta el siglo XIII Beneixama fue alquería musulmana. Los primeros datos documentados sobre la existencia del municipio aparecen en la Edad Media. Hay constancia de un asentamiento catalano-aragonés en este territorio, en el año 1248, a tenor de las fuentes escritas. El nombre del pueblo se menciona por primera vez en el Llibre del Repartiment (acta de nacimiento del Reino de Valencia como parte integrante del Reino de Aragón) indicando que sería poblada por Pere Ballester y cincuenta colonos cristianos más.

Qué ver y hacer

Beneixama se encuentra en la comarca del Alto Vinalopó, ocupando un territorio que se extiende desde la margen izquierda del río hasta las suaves colinas de la Sierra de Beneixama, donde llega a alcanzar una altitud superior a los 1.000 m. El visitante que llega a la población recorriendo el Camino del Cid se encuentra con un paisaje amable, dominado por un extenso valle en el que se suceden viñedos, campos de almendros y olivares. En sus márgenes, destaca el contraste entre la solana, cubierta por matorral y pequeñas manchas de carrascas con algún pino, y la umbría, cuya mayor humedad permite la formación de extensas masas forestales de pinar.

En torno a la población se han localizado restos arqueológicos que se remontan a la Edad del Bronce y época romana. Es probable que en origen la población fuera una alquería árabe con torre defensiva que posteriormente se integrase en la corona de Aragón tras la conquista de Jaime I. 

El casco urbano de Beneixama destaca por la linealidad de sus calles que se organizan en torno a la calle principal (antigua carretera) dibujando sobre el plano una auténtica retícula rectangular con edificios de menos una o dos alturas. Merece la pena darse un paseo por el entorno del ayuntamiento donde descubriremos las edificaciones más monumentales de la población como la iglesia de San Juan Bautista, la ermita neoclásica de la Divina Aurora o los restos de la antigua torre medieval

A lo largo de la acequia que riega la huerta, todavía se conservan una buena parte de los numerosos molinos que poseía la población, y que le permitieron en el pasado contar con una fábrica de papel, 5 molinos de aceite, 5 de harina, 7 fábricas de aguardiente.

Beneixama cuenta con varios museos interesantes como el etnográfico, situado en el antiguo lavadero y que da testimonio de la tradición artesana e industrial del pasado de la población.  

Información práctica

Rev. (PAB) 12.05.2017