Bádenas

Qué ver y hacer

En las estribaciones del Sistema Ibérico turolense encontramos esta pequeña población al abrigo de las pequeñas sierras de Cucalón, Oriche y Herrera. El viajero del Camino del Cid que llega a la población por primera vez se sentirá seducido por su paisaje agreste de una riqueza natural espectacular, con extensas masas forestales de pinar, quejigar, marojal o avellanares, que desde siglos han atraído el interés de naturalistas y aficionados a la naturaleza por su variedad botánica. 

El pueblo se encuentra al pie de un pequeño cerro en las proximidades del río Cámaras. En sus alrededores los sufridos agricultores de Bádenas durante siglos han competido con el monte para arrebatarle pequeñas parcelas de tierra arcillosa y dedicarlas al cultivo del cereal. La despoblación que asola estos parajes ha provocado el abandono de los cultivos menos accesibles y rentables, que lentamente se van cubriendo de vegetación para retornar de nuevo a su estado original.

El caserío aparece compacto y se estructura en torno a la iglesia. Este edificio de escaso interés se levanta junto a las ruinas del antiguo templo barroco destruido en la Guerra Civil del que se conserva parte de su torre que por su aspecto bien pudiera tratarse en origen de una torre defensiva. Dentro de la población merece la pena acercarse hasta el trinquete o lonja; magnífica construcción de tradición aragonesa con tres grandes arcos de ladrillo y gruesas columnas de piedra.
 

Información práctica

Rev. (PAB) 12.05.2017