Ateca


Los de Alcocer a mí­o Cid tributo pagan,

y los de Ateca y los de Terrer, la plaza.
A los de Calatayud, sabed, mucho les pesaba.
Allí­ se asentó mí­o Cid enteras quince semanas.
Versos 570 y ss. CMC

Según el Cantar, y tras dejar Ateca, el Cid puso su campamento en un otero "redondo, fuerte y grande", cerca de la actual Peña de la Mora, con la intención de cobrar parias a los poblados musulmanes y, posteriormente, conquistar el castillo de Alcocer, del que se desconocí­a su paradero hasta que los arqueólogos han dado con su ubicación. Los estudiosos no se ponen de acuerdo en el grado de historicidad de este pasaje del Cantar: algunos lo atribuyen exclusivamente a la imaginación del poeta mientras otros creen que tiene una base histórica. Según el Cantar el sitio de Alcocer duró doce días. Tras su conquista un ejército musulmán de tres mil caballeros venidos de Valencia ponen sitio a Alcocer, cortando los suministros de agua al Cid y a sus hombres, manteniendo el ceco durante tres semanas hasta que, impelidos por la sed, los hombres del Cid se enfrentan a los sitiadores en batalla campal, y los vencen. Esta es sin duda una de las batallas más duras y sangrientas del Cantar.

Qué ver y hacer

La seña de identidad de Ateca es la torre mudéjar de la iglesia parroquial de Santa Marí­a (siglos XIII-XIV), construida como era costumbre sobre la antigua mezquita, o más bien utilizando los recursos arquitectónicos que estos templos ofrecían. El cuerpo inferior se construyó siguiendo el modelo de alminar (torre de la mezquita) almohade y de ahí su singular aspecto. Ateca contaba además con un castillo que, muy reconstruido, es hoy un establecimiento hotelero.

Fuera del pueblo, en dirección a Terrer, por un desvío que sale a la izquierda de la carretera, los más cidianos pueden acercarse hasta el yacimiento de Alcocer, hoy un descampado, donde podrán recrear con la ayuda del Cantar una de las batallas más importantes del poema. 

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016