Atea

Qué ver y hacer

A camino entre la Sierra y el Valle del Jiloca, Atea da la bienvenida al viajero con los numerosos peirones que jalonan su término. Los cultivos de cereal se alternan con frutales y viñedos, ofreciendo su fruto a los esforzados agricultores que durante siglos han cultivado estos suelos de enorme aspereza.

Atea se encuentra a los pies de la Sierra de Santa Cruz; macizo paleozoico de cuarcitas y pizarras, que alcanza su mayor altura en el monte de Santa Cruz, junto a la pequeña Ermita de Santa Elena (1.423 metros): un impresionante mirador desde donde se disfrutan de unas excepcionales vistas del entorno, rodeado por un  extenso bosque mediterráneo de carrascas, quejigos y rebollares.

Ya en la población, se halla la Ermita de San Roque, una sencilla construcción de origen medieval que esconde en sus proximidades una pequeña nevera excavada en la ladera, con cúpula de piedra y que ha sido recientemente restaurada. Pero, sin duda alguna, el edificio más destacado de Atea es la Iglesia de la Asunción, templo barroco de grandes dimensiones construido en su mayor parte en ladrillo, de tres naves y planta de cruz latina. Tiene una única torre, si bien se aprecia a simple vista que se tenía previsto construir su gemela que nunca se levantó. Su interior está primorosamente decorado y cuenta con un interesante retablo y un órgano del siglo XVIII.

Camino de Murero, descubriremos la Ermita de Nuestra Señora de los Mártires: un bello edificio del siglo XVIII que, aunque ubicado en el término de este último, pertenece por cercanía, historia y sentimiento a los habitantes de Atea.

Información práctica

  • Ayuntamiento: Calle Mayor, 1 (50348)
  • Teléfono: 976 894 137
  • Correo electrónico: atea@dpz.es
  • Habitantes: 131
  • Altitud: 842 m.

Rev. (PAB) 12.05.2017