Algar de Palancia (Valencia)


El nombre de Algar (Al-gar: concavidad o cueva) nos hace pensar que la población se creó a partir de una serie de cuevas que hacen referencia al tipo de viviendas primitivas de la localidad. De origen árabe fue reconquistada en el año 1238 por Jaime I quien la donó a Raimundo Morelló (primer señor de Algar) y éste, a su vez, a la Orden de la Merced. Algar de Palancia mantuvo su población morisca hasta la fecha de su expulsión en 1609, quedando prácticamente despoblada. Un año después fue nuevamente repoblada por cristianos procedentes de Aragón y Cataluña.

Qué ver y hacer

De clima mediterráneo y a pocos kilómetros de la costa, Algar de Palancia forma parte de la comarca del Camp de Morvedre. Se sitúa entre las sierras de Espadán y Calderona por lo que posee un interesante entorno natural. Junto a las primeras viviendas fue construida una acequia con origen en el azud de Algar y final en el término de Torres-Torres. Como plaza fuerte se levantó un torreón elevado para que sirviese de refugio y vigilancia a la población y a los cultivos adyacentes. Se identifica con la antigua fortificación de la primitiva alquería musulmana y, en la actualidad,  se encuentra en el centro de la población albergando las instalaciones de su Casa Consistorial. Fuera del casco histórico y prácticamente en el límite con Segorbe se encuentra el Castillo-convento de Arguines. De origen musulmán fue utilizado como hospital aunque, años más tarde, pasó a ser lugar de oración y reposo para la Orden de los Mercedarios. Actualmente está abandonado y en ruinas, aunque aún conserva sus muros principales y parte de pequeñas torres defensivas. Una de las fiestas más antiguas de la comarca del Camp de Morvedre se da, precisamente, en Algar de Palancia. En septiembre y en honor a la Virgen de la Merced salen en procesión los “turquets” se trata de niños vestidos de turcos que simbolizan a los hijos de los musulmanes que, quedándose recogidos por familias cristianas tras su expulsión, eran educados en la fe católica. La procesión se ha convertido en un signo de identidad del municipio que cada año recibe la visita de centenares de vecinos de la provincia y, aunque no se sabe con seguridad, parece que su origen el del siglo XVII.

Información práctica

Rev. (PAB) 07.07.2016