Aldehuela

Qué ver y hacer

El pequeño caserío de Aldehuela se encuentra enclavado a la salida de un pequeño cañón calizo excavado por el arroyo del Espejuelo, tributario del río Gallo. A su alrededor encontramos un paisaje duro, castigado por el frío y la aridez en el que los extensos campos de cereal compiten con un monte bajo desprovisto de vegetación arbórea, que tan sólo encuentra refugio formando choperas en los fondos de barrancos y pequeñas huertas alternadas con pastos en la vega del río Gallo.

Durante siglos Aldehuela perteneció al Señorío de Molina y la sexma del Pedregal por lo que antiguamente se la conocía como Aldehuela del Pedregal. En la actualidad apenas cuenta con vecinos, pero según aparece documentado a mediados del siglo XIX llegó a despoblarse. 

Apenas tres calles conforman esta pequeña población perteneciente al municipio de Prados Redondos. En ella, antiguas casonas de anchos muros se alternan con nuevas edificaciones de ladrillo y en los alrededores se repite la dicotomía: modernas naves agrícolas comparten espacio con viejos almacenes y corralizas en desuso. 

Un tanto alejada del casco urbano, la pequeña iglesia de la Asunción se levanta adosada al cementerio y por sus dimensiones más bien recuerda a una ermita. Fabricada en mampostería y sillar cuenta con una espadaña con una pequeña campana. Su visita nos retrotrae a otra época por su sencillez y rusticidad.

En la parte superior de la población se encuentran los restos de una desaparecida atalaya de origen confuso, ya que estas tierras, hoy asoladas por la despoblación, fueron habitadas ya desde la edad de hierro como atestiguan los castros y necrópolis celtíberas del entorno.

 

Información práctica

  • Habitantes: 2
  • Altitud: 1138 m.

Rev. (PAB) 12.05.2017