Nos gustan los retos

05-03-2013

Alberto Luque Cortina

La primera vez que oímos hablar de Clinton Sumner, y de lo que hacía, no supimos qué decir. Su proyecto nos pareció, simplemente, imposible. Imposible y muy arriesgado. Se trataba de recorrer el Camino del Cid en bicicleta desde Vivar del Cid (Burgos) hasta Orihuela, en Alicante. Más de 1.200 kilómetros. La idea no parece descabellada de no ser por un detalle: pensaba hacerlo en menos de cuatro días y en estilo non stop, es decir: sin paradas de descanso; vamos, lo que se suele llamar "del tirón".

1.300 km de ultraciclismo
en modalidad non stop

La modalidad ciclista que practica está aún en sus comienzos, y todavía se conoce genéricamente por su término anglosajón: Ultra Cycling ("ultraciclismo"). Es una modalidad aún no reglada internacionalmente y, desde este punto de vista, amateur, aunque quienes la practiquen sean deportistas de élite. Se trata de una prueba de resistencia, especialmente el tipo non stop. Los propios ultraciclistas no se ponen de acuerdo en fijar los límites y normas de la especialidad: ¿puede o debe un ultraciclista detenerse a dormir? Muchos creen que sí; otros, como Clinton Sumner, opinan lo contrario. La verdad es que los deportes de ultrafondo están consiguiendo numerosos adeptos en los últimos años, y aunque se celebran cada vez más competiciones sigue siendo una actividad solitaria, en la que el deportista "sólo" compite contra sí. Y éste es sin duda su gran atractivo.

El objetivo de Clinton es superar su marca personal, que en 2012 le llevó desde Alicante al mítico Tourmalet pasando por la Quebrantahuesos en 84 horas. Anteriormente ya había realizado el trayecto Alicante-Lisboa; más de 1.000 km en 54 horas. Sinceramente, al principio el proyecto de Clinton no parecía tener muchos puntos en común con nuestra filosofía, aunque eso a él no parecía importarle: pensaba superar su reto del mismo modo que había hecho en ocasiones anteriores: por libre y gracias a un estado físico y una fuerza de voluntad excepcionales y al apoyo de los suyos. De hecho quien se puso en contacto con nosotros fue Felipe, un amigo suyo. Nos explicó qué hacía Clinton y nos animó a entrar en su web y ver algunos de sus vídeos. Fue entonces cuando empezamos a cambiar de opinión.

Clinton nació en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) en 1981. A los ocho años sus padres se fueron a vivir a Alicante, y allí reside desde entonces. Tiene dos hijos. Es cocinero; trabaja en un restaurante con horarios que en principio le impedirían cualquier tipo de entrenamiento profesional: de once de la mañana a cuatro de la tarde, y de siete de la tarde hasta la hora de cerrar. ¿A qué hora entrena? A partir de las doce de la noche. Es entonces cuando coge su bicicleta y se dirige a la sierra alicantina. A veces pedalea hasta el amanecer.

Lo que nos llamó la atención de Clinton
fue su esfuerzo colosal de superación personal,
sus ganas de vivir y trazar su propio destino

Lo que vimos, lo que nos llamó la atención en los vídeos de Clinton, fue un esfuerzo colosal de superación personal, y también muchas ganas de vivir, de trazar su propio destino y cumplir sus sueños. Por este motivo, en febrero nos reunimos con Clinton en Burgos. También vino su mujer, Sara, sin cuya ayuda sería imposible esta forma de vida. Ese día estábamos casi a cero grados, pero Clinton apareció en pantalón corto, con una chaquetita blanca de algodón: está claro que le gusta ponerse a prueba en todo momento. Charlamos toda la tarde. Nos habló de su ilusión por realizar el Camino del Cid en non stop. Nos dijo que uno de los primeros recuerdos que tenía de su llegada a España era, precisamente, el Cid: a los pocos días hizo una visita al museo de cera, y allí vio por primera vez, con ocho años, una figura de Rodrigo. Su acompañante le explicó que aquel guerrero había superado mil y una adversidades y que incluso había ganado una batalla después de muerto. Esto le impresionó enormemente, le quedó grabado para siempre.

Aquella tarde hablamos, sobre todo, de su reto por el Camino del Cid: del tipo de bici que usa, su alimentación, el modo de prepararse, etc. Aún quedan muchas cuestiones por solucionar: el patrocinio es una de ellas; otra, se refiere a su salud física: una prueba de resistencia de estas características requiere un seguimiento médico que vele por la seguridad del deportista. A pesar de estos interrogantes, y conociendo a su protagonista, creemos que en abril de 2013 Clinton Sumner intentará batir su récord personal en modalidad non stop realizando la etapa más larga de la Historia: El Camino del Cid, más de 1.200 km en bicicleta atravesando 900 años de nuestra historia.

Podéis seguir a Clinton Sumner a través de su cuenta Twitter @pisaelpedal