Carreteras secundarias, carreteras singulares

06-11-2012

Alberto Luque Cortina

¿Alguna vez has parado el coche en mitad de una carretera secundaria porque sentías la necesidad de contemplar el paisaje, de oler a tierra mojada o de escuchar el silencio del atardecer? Nuestras carreteras secundarias, y de eso sabemos bastante porque tenemos más de 1.700 km, son un escenario perfecto y siempre cambiante para esos impulsos.

La posibilidad de desviarnos improvisadamente de nuestra ruta
por una carretera prometedora
debería contar siempre en nuestros planes de viaje

La verdad es que nos afanamos en buscar pueblos perdidos, pueblos "con encanto" y cosas así, y a veces nuestra recompensa está mucho más cerca, a ambos lados de nuestro camino: la posibilidad de improvisar y desviarnos de nuestra ruta por una carretera prometedora debería contar siempre en nuestros planes de viaje, lo mismo si vas en coche que si viajas -como dice el gran Álvaro Neil, el biciclown- "a la velocidad de las mariposas", es decir, en bicicleta.

Desde este punto de vista el Camino del Cid cuenta con carreteras únicas, en su mayor parte secundarias, generalmente tranquilas, con un tránsito de vehículos moderado o bajo y en algunos casos inexistente, y con una diversidad muy apetecible de perfiles y paisajes: por algo el Camino del Cid pasa por más de setenta espacios naturales protegidos. Carreteras en las que, con las primeras pedaladas, entras en contacto directo con lo que estabas buscando.

El Camino del Cid es perfecto para la práctica del cicloturismo:
vamos a publicar unas topoguías cicloturistas
y ya os adelantamos que no os van a defraudar

Somos muy conscientes de la variedad y riqueza de nuestras carreteras: buena parte de ellas, y lo digo por experiencia, son ideales para la práctica del cicloturismo de alforjas. Estamos tan convencidos de sus posibilidades que estamos preparando unas topoguías cicloturistas que, pensamos, van a ser muy bien recibidas.

Estas topoguías incluirán los tracks, los mapas detallados de la ruta y una breve descripción de cada etapa que incluya información básica (distancias, desvíos, perfiles, etc ), práctica (alojamientos, talleres de bicis, etc.) pero también otros datos que no suelen aparecer en este tipo de publicaciones pero que pensamos son interesantes, como la climatología, el tipo de arcén existente, el estado del firme o la densidad de tráfico en cada tramo. Como siempre, podrán descargarse gratuitamente desde nuestra web.

Buscamos las carreteras más singulares
del Camino del Cid, con o sin curvas

Dentro de estas topoguías cicloturistas nos gustaría incluir las carreteras más interesantes o llamativas: esas que te obligan a parar el coche o bajarte de la bici, esas que uno recomendaría a sus amigos o simplemente parajes que han quedado grabados en nuestra memoria por muy distintos motivos. Esta tarea, claro, tiene un componente subjetivo, y por eso no queremos hacerla solos, así que hemos lanzado una convocatoria para que los internautas nos digan y nos hablen de sus carreteras favoritas dentro del Camino del Cid.

Los motivos pueden ser muy distintos: desde el impacto del trazado en el paisaje (una carretera con curvas o por el contrario una recta interminable...) al valor paisajístico (bosques o páramos que atraviesa, cortados que bordea...) medioambiental (su valor geológico, la riqueza de la flora y fauna que podemos contemplar...) histórico (el valor histórico de los parajes, antiguas vías romanas, territorios fronterizos...), etc.

Nos interesan todas vuestras opiniones. Con las sugerencias de los internautas un grupo de expertos elegirá las ocho mejores, que aparecerán señaladas en las próximas topoguías cicloturistas como "carreteras singulares del Camino del Cid".

Carretera, Retortillo de SoriaCarretera, Retortillo de Soria

Aunque se han hecho algunos estudios sobre su importancia como corredor ecológico, al final lo que buscamos es, por un lado, llamar la atención sobre el atractivo de estas carreteras, "humildes" y casi olvidadas, que en algunos casos parecen seguir el mismo destino que los pueblos a los que conducen. Por otro, queremos que el viajero sepa también por dónde va, ayudarle a interpretar esas montañas o esos campos de cultivo o esas huertas encajadas en un valle angosto, en resumen: situar el paisaje en un contexto más amplio que el actual.

Pues eso, que en esas estamos y por allí nos encontraremos, caminando.