¿Solo folletos?

23-03-2012

Alberto Luque Cortina

Acabamos de editar los tres primeros folletos del Camino del Cid de la serie nueva de cinco que finalizaremos en junio de 2012. La verdad es que la palabra "folleto" se ha depreciado bastante en los últimos tiempos: en estos años pasados de espuma (otros dicen "bonanza") económica, las imprentas funcionaron a destajo: se editó todo tipo de materiales turísticos de calidad muy desigual y con objetivos a veces no muy meditados. Vamos, que la palabra folleto suena como a producto de baja calidad, pero aquí estamos nosotros para reivindicarla. Al fin y al cabo sigue siendo una forma barata de promoción y un objeto físico en un mundo cada vez más virtual.

Mucho más que un "simple" folleto
De todas formas, para nosotros estos nuevos materiales son mucho más que simples folletos que invitan, a través de imágenes sugerentes, a visitar tal o cual lugar: son pequeñas guías prácticas para el viajero, herramientas de gran utilidad en ruta.

Las diferencias con los folletos anteriores, que editamos en 2005, son muchas. La primera y principal es que no se centran en el recorrido del Camino del Cid en una provincia, sino que informan sobre rutas completas, que pueden afectar a una o más provincias. De esta forma el viajero no tiene que ir recopilando información allí a donde va.

La segunda es que, basándonos en nuestra experiencia, sugerimos al viajero, para que pueda organizarse, los días de viaje para cada ruta dependiendo de cómo quiere recorrer el Camino: andando o en bicicleta de montaña si se siguen los senderos, o en bici de alforjas o vehículo a motor si se va por carretera. Así, hay rutas que pueden recorrerse en un fin de semana, y otras en 15 días.

Otra característica muy importante es la información que contienen. Se ha hecho un gran esfuerzo compilatorio para poder ofrecer la mejor y más extensa información posible. En estos folletos, el viajero podrá encontrar la distancias entre poblaciones por sendero y por carretera, y datos prácticos de más de 240 poblaciones (habitantes, sellado del salvoconducto, estaciones de tren, teléfono del ayuntamiento, alojamientos y puntos de acogida, oficinas de información turística, etc).

Para el viajero "cidiano", recogemos también las referencias históricas y literarias más importantes vinculadas al Cid en cada población (cuando existen). También contienen información "patrimonial" sobre recursos asociados a la Edad Media: románico, gótico, arte islámico y también mudéjar (aunque este último puede ser posterior a la época, pensamos que era interesante cubrir todo el espectro de la presencia musulmana en la ruta). Igualmente recogemos todos los castillos, atalayas y amurallamientos (y el Camino del Cid posee una densidad prodigiosa de estas construcciones), los conjuntos históricos y/o artísticos, los Patrimonios de la Humanidad, o las fiestas de interés nacional e internacional, entre otros.

Mención aparte merecen los espacios naturales protegidos: más de 80 en toda la ruta, lo que pone de manifiesto la riqueza medioambiental de esta ruta, uno de sus valores más seguros.

Si has leído hasta aquí, la pregunta que uno puede hacerse es: ¿y cómo es posible meter todo eso en las dos caras de una hoja (grande)? Y es aquí donde entra... (redoble) ...

¡La mano de Julián!

Teníamos ganas de hablaros de Julián de Velasco. Julián es un estupendo diseñador y un gran infografista. Si no me creéis entrad en su galería de Flickr ( http://www.flickr.com/photos/30944919@N03 ) donde expone más de 150 trabajos a cada cual más interesante. Julián, entre otras cosas, es el responsable de muchos de nuestros trabajos: los folletos anteriores (RIP) o los sellos de los salvoconductos, por ejemplo. Entiende perfectamente el espíritu del Camino del Cid y lo plasma con singular eficacia, siempre con detalles de calidad que pueden parecer menores (como los dibujos de todas y cada una de las poblaciones), pero que revelan un cariño y una pasión por el Camino del Cid "más allá del deber". Desde sus sugerentes portadas hasta los mapas, precisos y claros a pesar de la gran extensión de territorios que comprenden, todo pone de manifiesto su profesionalidad y su buen hacer.

Ahora sólo falta que estos folletos (y a mucha honra) cumplan su objetivo principal: servir de puerta de entrada a un viaje fascinante por nuestra Edad Media. La segunda parte: los folletos de las rutas de La Conquista de Valencia, La Defensa del Sur; los anillos del Maestrazgo, Morella, y La taifa de Valencia, y los ramales de Olocau y Castellón, se editarán en la segunda mitad de junio. ¡Hasta entonces!