Los colonos del Duero, 1.100 años de una aventura desconocida

01-02-2012

Alberto Luque Cortina

Hace 1.100 años se inició en la zona soriano - burgalesa del Duero uno de los episodios más importantes y menos conocidos de la Alta Edad Media. Se trata de la repoblación de la orilla norte del Duero. Este avance obedecía al impulso de los reyes leoneses. El objetivo era repoblar un territorio en decadencia: desde mediados del siglo VIII esta zona había quedado prácticamente deshabitada, y constituía un "desierto", así lo citan las crónicas, de árboles, ríos y montañas: un vasto espacio en blanco que separaba al-Ándalus del incipiente reino astur-leonés.

Fue en el año 912 cuando los cristianos del norte comenzaron a poblar el territorio con grandes dificultades. Los Anales Castellanos Primeros precisan, siendo rey de León García I: «In era DCCCCL populaverunt commites Monnio Nunniz Rauda et Gondesalbo Telliz Hocsuma et Gundesalbo Fredenandiz Aza et Clunia et Sancti Stefani iusta fluvius Doyri»; es decir: que en la era 950 (año 912) poblaron los condes Nuño Núñez, Roa; Gonzalo Téllez, conde de Lantarón, Osma (El Burgo de Osma); y Gonzalo Fernández, Aza, Clunia (Coruña del Conde) y San Esteban junto al río Duero (San Esteban de Gormaz).

Durante más de una centuria leoneses y andalusíes centraron su interés en la línea del Duero, los primeros con la intención de colonizar estas tierras y los segundos con la voluntad de impedirlo, provocando, en definitiva, que esta fuera una de las zonas más peligrosas de la Península en el siglo X. Este episodio terminaría 150 años después, en 1060, al conquistar Fernando I Gormaz, Vadorrey en Morales, Aguilera y Berlanga de Duero.

Se trata de un territorio por el que todavía resuenan los nombres de Abderramán III y su valeroso general Galib, el conde castellano Fernán González o Almanzor, el victorioso; y sin embargo, quienes construyeron este territorio fueron personas anónimas, campesinos, guerreros y comerciantes; cristianos y musulmanes conviviendo o luchando en esta difusa franja fronteriza. Por eso queremos dedicar este año a los colonos de Duero

Invitación abierta
Coincidiendo con la presidencia burgalesa del Consorcio Camino del Cid, y la de Soria en noviembre de 2012, pretendemos durante este año recordar esos hechos, dar a conocer esos lugares e invitaros a todos a recorrer esta zona, ya sea, o no, con el Camino del Cid como excusa. Si os acercáis hasta aquí vais a encontrar un territorio sorprendente, de amplios paisajes, poco poblado y con un patrimonio excepcional.

Podéis recorrer buena parte de estos escenarios siguiendo el tramo de El Destierro, por sendero o por carretera.

Para los más interesados os recomendamos un libro esencial para entender la creación de Castilla y los más importantes episodios de este periodo, a los que haremos referencia a lo largo de 2012: El Condado de Castilla, de Gonzalo Martínez Díez (Marcial Pons, 2005).

Seguimos en contacto a través de Facebook o en caminando@caminodelcid.org.