Tres mil moros cabalgan y empiezan a avanzar,
llegaron por la noche a Segorbe a acampar.
Versos 643 y ss. CMC
Segorbe, como sucede en un gran número de casos de poblaciones medievales, se desarrolló alrededor de su castillo. La fortaleza tiene su origen en un antiguo poblamiento ibero, sobre el cual emplazaron los romanos un campamento. Aquí levantaron godos y musulmanes un castillo.
Segorbe fue donada por el rey de Valencia Said Abu-Said Abd al-Rahman, ya bautizado como D. Vicente, al obispo D. Guillermo, en una carta de 22 abril 1236, junto con otro buen número de poblaciones, algunas de las cuales forman parte hoy del Camino del Cid. Cuando Said Abu-Said Abd al-Rahman fue desposeído del trono valenciano por Zayyan, halló refugió en Segorbe. Allí permaneció hasta que, en 1245, Jaime I conquistó la ciudad sin uso de la fuerza. Poco después pasaría a ser sede episcopal, que hasta entonces se hallaba en Albarracín. Esto abrió una larga disputa entre ambas localidades, que acabaría resolviéndose en 1259, al ser declaradas ambas jurisdicciones distintas.
El primer señor de Segorbe fue el infante D. Pedro, hijo del rey D. Sancho, quien la donaría luego a su hijo Don Jaime (1279). Sería él quien, ya como Jaime II, concedería múltiples privilegios al lugar y quien, más tarde, crearía el ducado de Segorbe.
En el Cantar, Segorbe aparece como plaza musulmana. Tras la conquista del castillo zaragozano de Alcocer por el Cid, el rey Tamín de Valencia envió un ejército de 3.000 caballeros a las órdenes de los generales Fariz y Galve con la misión de recuperar la plaza. Este ejército que sería días después derrotado por el Cid acampó la primera noche en Segorbe. Aunque no existen documentos concluyentes, es probable que históricamente, y como muchas otras plazas musulmanas de la zona, Segorbe fuera tributaria del Cid.
Segorbe, es ciudad monumental, entre cuyos tesoros artísticos destaca la catedral y el convento y la iglesia de los Mercedarios. Declarada Bien de Interés Cultural en 2002, las numerosas culturas que en ella se asentaron han dejado interesantes huellas de su paso: ciudad celtíbera, poseyó un importante castro romano fortificado; fue también sede episcopal visigoda antes de la llegada de los árabes; de época medieval son las murallas y torres que rodean su casco antiguo, en el que es visita imprescindible el claustro gótico de la catedral, del siglo XIII, y la capilla del Salvador. Segorbe es también conocida por la riqueza y abundancia de sus aguas. Una red de fuentes y manantiales abastece la ciudad de Segorbe desde tiempos remotos. La Fuente de los Cincuenta Caños o su acueducto, de origen musulmán, no son sino el máximo exponente de una ciudad donde el agua tiene un especial protagonismo.
Además, no puedes perderte...
Información práctica
Rev (ALC): 23.08.10
Hotel (1)
Paradores, hospederías y posadas (1)
Alojamiento rural (2)
Hostal (1)
Camping (1)
Restaurantes (4)
Otros servicios (1)