Una de los elementos más atractivos de esta pequeña población es la iglesia parroquial de San Pablo, restaurada entre los años 2004 y 2005 y cuya torre destaca entre los tejados del municipio y de cuya edificación se encargó, hacia finales del siglo XVIII Alejandro Sanz, maestro de obras de Daroca. Precisamente esta torre es el motivo alegórico de nuestro sello del salvoconducto. En su interior se encuentra un cáliz gótico y una interesante talla de madera del siglo XV. Manchones tiene tres peirones o humilladeros dedicados a San Pablo, San Vicente y San Gregorio. Los viajeros que recalen en este pequeño municipio aragonés no pueden dejar de preguntar por la bruja Catalina o también conocida como “La bruja de Manchones”.
Información práctica
REV (PA): 19.08.10